Ha estado casi dos meses varada en aguas poco profundas frente a la costa báltica de Alemania, cerca de la ciudad de Wismar y la isla de Poel y ahora, por fin, emprende su camino de hacia la libertad, con ayuda de los humanos
Timmy, nombrada así por los medios alemanes, es un macho de ballena jorobada de 15 metros que se quedó atascado en un banco de arena el pasado mes de marzo. Desde entonces, no se han escatimado esfuerzos para ayudarla a sobrevivir. Pero, para salvar su vida, debía regresar a aguas profundas.
En los últimos dos meses se han realizado varios intentos de rescate. Pero todos fracasaron. Mientras, para ayudar a Timmy a sobrevivir en un lugar de aguas poco profundas y sin alimento, se excavó el fondo de arena debajo de su cuerpo y se llegó a proteger su lomo con telas especiales para que no se deteriorara durante la bajada de la marea.
En un principio, para ayudar a Timmy a escapar, se excavó un canal de salida hacia el océano y varios submarinistas nadaron a su lado para animarle a nadar hacia aguas profundas. También se acercaron hasta el lugar varias embarcaciones pequeñas que se dedicaron a producir olas para, con el movimiento, facilitar que la ballena pudiera nadar y salir por sus propios medios. Hubo un momento en que pareció que Timmy lo iba a conseguir. Pero volvió a quedarse varado.
El Báltico no es una zona habitual para las ballenas jorobadas y se cree que Timmy llegó hasta allí posiblemente persiguiendo un grupo de arenque, se acercó demasiado a la costa y quedó atrapada en un banco de arena cerca de la isla de Poel. Esto suponía, automáticamente, una condena a muerte, porque una ballena no puede sobrevivir en áreas poco profundas.
Durante dos meses, los equipos de rescate han intentado de todo. Y sin éxito. Ha sito tan grande el interés que ha generado la historia de Timmy en Alemania y en el resto del mundo, que su superviviencia se ha convertido en cuestión nacional y su situación se ha estado retransmitiendo en directo via streaming, con millones de personas pendientes de cada uno de sus movimientos, así como de los intentos de rescate.
El tiempo jugaba en contra de Timmy. Según pasaban los días, la ballena se debilitada más y más. Llegó un momento en que, tras los intentos de rescate fracasados, algunos científicos y activistas pidieron que se la dejara morir en paz. Pero entonces se levantó un clamor popular que pedía un último intento. Y ese último intento es el que, de momento, parece haber funcionado.
El último rescate
El rescate ha sido financiado por dos empresarios alemanes, entre ellos Walter Gunz, confundador de la cadena MediaMarkt en 1979.
Para rescatarla se ha excavado un canal por el que ha sido conducida hasta una barcaza con la bodega llena de agua. La ballena ha sido guiada hasta la embarcación por submarinistas. En esta ocasión, sí ha conseguido avanzar y finalmente, aunque muy debilitada, ha conseguido llegar a la barcaza y entrar en la bodega.
En estos momentos un remolcador, bautizado como Robin Hood, ya arrastra la barcaza con la ballena dentro hacia el aguas profundas del mar Báltico. La embarcación tiene que rodear Dinamarca, a través del estrecho de Skagerrak y navegar 400 kilómetros para llegar al Mar del Norte. Si Timmy se encuentra lo suficiente fuerte para entonces, será liberado al llegar allí. La barcaza tiene una red verde para evitar que el animal salga antes de tiempo
Ahora a Timmy sólo le queda un último viaje de tres días hasta la libertad.