El calor pone a prueba al sector | EUROPA PRESS
(Actualizado

El calor y la sequía han provocado un adelanto histórico de la vendimia en los principales países productores de Europa, en un contexto en el que los viticultores buscan adaptar sus cultivos al cambio climático y mantener la rentabilidad de sus explotaciones.

La vendimia afronta una campaña complicada por la falta de mano de obra

Las primeras estimaciones apuntan a campañas más cortas en países como España, Francia y Alemania, mientras las altas temperaturas están acelerando la maduración de la uva y condicionando tanto el tamaño de los racimos como el rendimiento de algunas cosechas.

En España, agosto avanza con la vendimia más temprana de la historia. Casi todas las bodegas han adelantado alrededor de un mes la recogida debido a las altas temperaturas y el sector confía en superar la cosecha de 2025, con un crecimiento estimado del 10 % interanual.

En Francia, el adelanto ha alcanzado registros inéditos: las primeras uvas se recogieron a mediados de julio en Languedoc y Champagne autorizó el inicio de la cosecha el 12 de agosto, también un récord.

Italia ha adelantado la vendimia hasta finales de julio en algunas zonas y entre diez días y dos semanas en otras, mientras que en Portugal la maduración se produce cerca de una semana antes de lo habitual y se prevé una producción de 6,7 millones de hectolitros, un 12 % más que el año anterior.

La vendimia se adelanta más de 20 días en Madrid por las altas temperaturas y los incendios

En Alemania, la vendimia comenzó en la segunda semana de agosto, aproximadamente una semana antes de la media, y en Suiza la sequía ha obligado a numerosos productores a adelantar varias semanas la recogida.

El sector afronta este cambio de calendario junto a otros problemas como el descenso del consumo de vino, los bajos precios en origen, el aumento de los costes de producción y una mayor presión regulatoria.