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La Legislatura cuyo final anunciaba hoy, anticipadamente, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguz Zapatero ha estado marcado po, poco más de tres años caracterizados por una fuerte crisis económica, importantes recortes sociales y por una tasa de paro que se ha duplicado. Nada eso formaba parte del guión con el que se inició en marzo de 2008.

José Luis Rodríguez Zapatero comenzaba esta segunda legislatura con 169 escaños en el Congreso, mayoría simple, lo que no le restaba fuerza para afrontar sus grandes promesas. "Podemos llegar al pleno empleo", aseguraba el 13 de enero de 2008, en plena precampaña electoral.

Sin embargo, la crisis económica, previamente negada por él, comenzó a marcar en su terrible dimensión lo que iba a ser esta legislatura. Sobre todo en las cifras de paro. Al inicio de la legislatura, segun la Encuesta de Población Activa (EPA) la tasa de paro era del 10,4%. La última EPA duplica esta cifra, el 20,8%, con 4.830.000 desempleados.

En mayo de 2010, la gravedad de la situación alcanza toda su crudeza. Zapatero, presionado por el presidente norteamericano, Barak Obama y por sus socios de la Unión Europea, es forzado a tomar medidas urgentes.

El 12 de mayo de 2010, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero anuncia en el Congreso, las "medidas de ajuste". Es su día más duro. Por primera vez en la historia de la democracia española, un Gobierno reduce el sueldo a los funcionarios públicos, congela las pensiones y liquida las ayudas del cheque bebé.

"Son medidas imprescindibles", a juicio del Gobierno para afrontar la difícil situación, que "tratan de ser equitativas", asegura Rodríguez Zapatero en la tribuna del Congreso de los Diputados.

Zapatero renuncia así a sus principios de los que había hecho bandera política. "Que no aspiren, que no sueñen con recortes sociales o con recortes d elos derechos de los trabajadores. Bajo ningun concepto... no va a pasar" proclamaba, pese a todo, el 16 de mayo.

Su popularidad se hunde en las encuestas hasta límites como el del último barómetro del CIS, que le otorga una calificación de 3,47 puntos

A partir de entonces, Rodríguez Zapatero ha tratado de reinventarse asimismo como "presidente reformista", pero ninguna de las reformas que ha esbozado o ha emprendido han sido sufientemente profundas para tener un efectos.

Presionado por las negativas perspéctivas en las encuestas electorales y preionado por miembros de su propio partido, en abril de 2011 decide dar un paso atrás y anuncia "no voy a ser candidato en las próximas elecciones generales".

Los últimos meses de su Gobierno estan marcados por las crecientes presiones de los grupos nacionalistas y las consiguientes cesiones; la derrota sin paliativos en las elecciones municipales y autonómicas frente al PP, que hace perder al PSOE, incluso, sus principales feudos tradicionales y las adversas condiciones de los mercados financieros y de deuda.

Alfredo Pérez Rubalcaba abandona el Gobierno, llamado a ser su sucesor al frente de la candidatura del PSOE para las eleccions generales. Un candidato que ha sido parte fundamental de los gobiernos de Rodríguez Zapatero con los que ha compartido trayectoria.