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Los consejeros y directivos de Caja Madrid gastaron casi 1,2 millones de euros de madrugada.

Según publica el diario La Razón, las tarjetas opacas que se usaban como gastos de representación se utilizaron para pagar hoteles a altas horas de la madrugada en su propia ciudad de residencia, cenas por valor superior a los 1.500 euros, reservados en lujosas discotecas o reintegros de 3.000 euros del cajero a las cinco de la mañana.

Miguel Blesa (67 años) gastó más de 400.000 euros con su visa B. Parte de este dinero ha ido a parar a restaurantes no aptos para todos los bolsillos, hoteles de cinco estrellas y conocidas salas de fiesta. Zalacaín, copas en Gabana y una suite en el Hotel Hesperia o en el Ritz forman parte de sus gastos.

En Ibiza, el socialista Jorge Gómez pasó su tarjeta por el datáfono de la discoteca Amnesia Ibiza para pagar un reservado de 370 euros el 8 de julio de 2011. Ildefonso Sánchez Barcoj, ex director financiero de Caja Madrid gastó casi 600.000 euros en bares, pubs y hoteles.

BLESA ASUME EL EMBARGO DE SUS BIENES

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa asumirá el embargo de sus bienes al no poder afrontar la fianza de 16 millones de euros que ayer le impuso el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu por su responsabilidad en el sistema de tarjetas opacas, han informado a Efe fuentes jurídicas.

El exbanquero, que sí que reunió 2,5 millones para poder salir de prisión en mayo de 2013, da por imposible lograr esa cifra, para lo que el juez le dio un plazo que finaliza el próximo miércoles, por no disponer esta vez de la capacidad económica suficiente, apuntan las mismas fuentes.

No obstante, Blesa mantiene su intención de recurrir el auto del magistrado, aunque este proceso no paraliza en ningún caso el plazo que le dio para iniciar el embargo.

Este proceso iniciará con una averiguación patrimonial del imputado, en el que el juez pedirá a los registros de bienes inmuebles, mercantil y de la propiedad, así como a la Seguridad Social y a la Agencia Tributaria todos los bienes de los que dispone.

Con el listado completo, librará un oficio de embargo y se comenzará por aquello que más facilidad de cobro presente, como una cuenta bancaria, acciones u otros títulos financieros, para dar paso después al patrimonio inmueble o sueldos, salarios y pensiones.

En el caso de que tuviera que embargar propiedades como pisos, emitirá una nota simple al registro para comprobar que no pesa ninguna carga sobre él.

Además de los 16 millones exigidos a Blesa, Andreu impuso otros tres millones de fianza a su sucesor, Rodrigo Rato, que también piensa recurrir esta decisión.

Según el auto por el que ordenó esta medida, los dos "consintieron" y "propiciaron" el uso indebido de fondos de la entidad mediante este sistema de tarjetas opacas cuyos gastos se contabilizaron de forma encubierta para "evitar" los controles tanto de los auditores como de los órganos supervisores.

Tras interrogarles ayer como imputados, el juez estableció estas fianzas de forma proporcional a lo gastado bajo el mandato de cada uno, que en el caso de Blesa fue de 12.664.600 euros, y en el de su sucesor de 2.585.700, a las que sumó el 25 % que fija la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Y lo hizo a pesar de que Blesa alegó que se trataba de un sistema retributivo que se implantó desde 1988, antes de su llegada a la entidad, y que Rato justificara que estaba sujeto a retención fiscal y formaba parte de su sueldo.