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La candidata a presidir el PP Soraya Sáenz de Santamaría ha pedido hoy al congreso del partido respetar la voluntad de las bases al haber sido la más votada para dirigirlo y, entre gritos de unidad de los compromisarios, ha garantizado la unidad y la integración

En su intervención ante el plenario del XIX congreso del PP para presentar su candidatura, Sáenz de Santamaría (que ha avanzado que si triunfa la secretaria general del partido será Fátima Báñez), ha resaltado desde el primer momento su condición de haber sido la más votada por parte de los afiliados.

"Estoy aquí porque los afiliados han confiado en mí (...) Me han votado como la mejor opción para representarles y ganar todas las elecciones que tenemos por delante, para ganar al PSOE y derrotar también a los populistas y los que quieren romper España", ha subrayado.

Por eso ha pedido a los compromisarios que ratifiquen hoy la decisión de los afiliados.

"Mi legitimidad -ha dicho- está en los afiliados. Mi lealtad está con mi partido. Es la única lealtad que entiendo y exijo. Yo también soy leal".

Y ha llegado a afirmar que si ella no hubiera sido la más votada entre los afiliados, se habría integrado en la lista de Casado si él se lo hubiera pedido.

Pero la candidata ha resaltado como su principal objetivo para el futuro del partido la unidad y la integración, y ha confesado que la única tristeza que tiene es no haber logrado que hoy sólo hubiera una candidatura a dirigir el PP

Ha asegurado que su voluntad de integración no ha faltado ni faltará y nunca preguntará a nadie qué opción ha apoyado ante este congreso porque lo único que pedirá es lealtad y ganas de trabajar por el partido y por España.

En consecuencia, ha garantizado que siempre tendrá espacio para integrar a todos los compañeros.

Así, tras anunciar las personas que forman parte de su candidatura, ha avanzado que deja "para la integración" los cinco puestos de libre designación del comité ejecutivo nacional que le permiten los estatutos no anunciar en su candidatura.

También ha asegurado que en la estructura que está diseñando ha reservado espacio "más que suficiente" para poder incorporar a todas las personas que sea necesario. "Este partido -ha resaltado- no va a prescindir de nadie".

Sáenz de Santamaría ha recalcado que no tiene ningún adversario en las filas del PP, sino que están en las filas socialistas, populistas e independentistas,

De la misma forma, ha subrayado que en el PP no sobra nadie, sólo los corruptos, una apreciación tras la que ha defendido la honradez del partido y de sus cargos.

Sí cree que ha sido precisamente la corrupción, y no cuestiones ideológicas o la gestión en el Gobierno, la que ha hecho perder más votos al partido.

Pero ha subrayado que en el PP no hay más corrupción que en otras fuerzas políticas aunque sí le ha hecho mucho más daño que al resto, y ha advertido: "Tolerancia nuestra ninguna, pero inquisición de los demás tampoco".

Sáenz de Santamaría ha reivindicado también su experiencia en la oposición y en el Gobierno y la gestión del Ejecutivo de Mariano Rajoy (cuya labor ha elogiado especialmente), deteniéndose en la tarea realizada frente a la crisis económica y los independentistas.

Al respecto, ha asegurado que ella ha defendido "con uñas y dientes" la unidad de España, y ha aprovechado para defender también la Constitución como garantía de la democracia,

Mostrando un abanico que ha ido abriendo y en cuyas varillas aparecía la bandera de España, ha expuesto el PP que quiere: un partido que abarque todo el espacio político desde la derecha al centro.

Un partido, que, como el abanico, ha dicho que es "compacto" cuando aparece plegado sobre sí mismo, pero "grande y abierto" cuando se despliega.

Para Sáenz de Santamaría, el PP es el mejor partido para defender la libertad y la igualdad de oportunidades, momento en el que ha citado como ejemplo una serie de mujeres de esta fuerza política y entre las que no ha incluido a María Dolores de Cospedal: Rita Barberá, Soledad Becerril, Teófila Martínez, Isabel Tocino, Luisa fernanda Rudi, Ana Pastor y Loyola de Palacio.

También ha rendido homenaje a los representantes del PP víctimas del terrorismo, ha abogado por un PP independiente y ha proclamado su vinculación vital con el partido: "Yo moriré siendo del Partido Popular".