La Junta Electoral Central no amplía el plazo para votar por correo

  • Las elecciones del 20N son las primeras generales en las que se emplea el llamado voto rogado
  • Muchos votantes denuncian que no han recbido las papeletas

La Junta Electoral Central (JEC) ha desoído las peticiones realizadas por el PP y Unión, Progreso y Democracia (UPyD) para que se ampliase el plazo para votar por correo, que concluye este jueves. Ambos partidos habían solicitado esta prórroga ante las quejas de los electores que en los últimos días venían denunciando que todavía no habían recibido la documentación necesaria para poder ejercer su derecho por esta vía, según han informado fuentes del organismo arbitral.

Los españoles residentes en el exterior comienzan a votar. 136.380 de españoles residentes en el exterior han solicitado hasta ahora votar en las elecciones generales del próximo domingo, lo que representa el 9,3 por ciento de los que tienen derecho a hacerlo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo cientos de ellos, residentes en el extranjero, no han recibido aún las papeletas electorales y creen que no podrán ejercer su derecho al voto.

El PP de Madrid ha denunciado este miércoles que miles de españoles, entre ellos cientos de madrileños, no han recibido a cuatro días de las elecciones generales, el sobre para ejercer su derecho a voto, a pesar de que previamente lo habían solicitado.

La Junta Electoral Central (JEC) asegura que la documentación para que puedan votar por correo los electores que lo han solicitado ya ha sido enviada.

A pesar de que el número de inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) ha aumentado hasta situarse en 1.463.473 personas -258.144 más que en 2008-, solo uno de cada diez ha solicitado votar. De este porcentaje, no todos acabarán ejerciendo el sufragio, puesto que se han denunciado numerosas quejas de electores a los que la documentación no les está llegando a tiempo desde España para poder mandar las papeletas a los consulados antes del día 19.

La crisis del voto emigrante tiene su principal causa en el cambio de la ley electoral aprobada el pasado mes de enero, que se ha unido al tradicional problema de la correspondencia. Además de suprimir la participación de los expatriados en los comicios municipales, la reforma legal instauró el llamado voto rogado para las generales y autonómicas. Esta fórmula obliga a quienes viven en el extranjero a comunicar personalmente su voluntad de ejercer su derecho de sufragio.

MALESTAR ENTRE LOS EMIGRANTES

El Gobierno reconoce que la participación de la comunidad emigrante en el 20N es "muy insuficiente", como afirma la directora general de Ciudadanía Española en el Exterior del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Pilar Pin.

En 2008, el índice de participación del CERA fue del 31,74 por ciento, no lejos del récord de 1989, cuando se registró un 36,15.

Pin admite que la reforma legal ha causado "malestar y rebeldía" en los emigrantes que marcharon de España hace décadas, en sus hijos y nietos que se han nacionalizado y en quienes se han mudado al extranjero en los últimos años por cuestiones laborales o personales. La directora general asume que la instauración del voto rogado les ha desincentivado. "El procedimiento de voto es complicado", admite Pin, quien recuerda que la ley "la hizo el Parlamento, no el Gobierno".

La directora general lamenta que no se hayan introducido fórmulas para que los electores reciban a tiempo las papeletas por correo después de 'rogarlas'.

Tuvieron de plazo hasta el pasado 22 de octubre para comunicar por correspondencia o fax su deseo de votar.

A los que les ha llegado la documentación, tienen de margen hasta el día 19 para mandarla a las oficinas consulares. Si el matasellos es posterior, el voto no será válido.

Este proceso implica un alto grado de dependencia de servicios de correos que no son tan eficientes como el de España, en especial, en lugares de América Latina, donde una carta puede tardar semanas en llegar a su destino. "Los plazos marcados por la ley son suficientes en Europa, pero no en países de América. El Gobierno se ve incapaz de articular el funcionamiento de los sistemas de correos de cada país", apunta Pin.

Pin cree que la solución pasa por la implantación del voto electrónico con las garantías adecuadas. "Hay que cambiar la mentalidad", aconseja.

Aunque la reforma legal aprobada en enero de este año tuvo una amplio respaldo, ni PSOE, ni PP están satisfechos de sus efectos. El director del PP en el Exterior, Alfredo Prada, ve necesario hacer una "reflexión" tras el 20N y buscar nuevas fórmulas que fomenten una mayor participación de la colonia emigrante. Prada optaría por mantener el método por correo y potenciar el voto en urna en los consulados sin necesidad de que sea rogado.

La secretaria de emigración del PSOE gallego, Marisol Soneira, comenta que el rechazo entre los emigrantes a la nueva ley es general, sin distinción de edad o país de residencia. "Se sienten ciudadanos de segunda. La gente considera el voto rogado una discriminación. Fomenta mucha confusión, sobre todo entre los mayores. Es la peor de las opciones", explica Soneira.

Una de las opciones para estimular el voto exterior es crear una circunscripción específica en el Senado para los emigrantes, cuyo voto computa ahora en la provincia en la que están inscritos. Según Soneira, este método facilitaría el voto en urna en consulados, centros públicos y casas regionales y evitaría las dilaciones del correo.

UPyD señaló que le consta que hay españoles que residen en el extranjero que están denunciando que no les ha llegado el voto por correo, algo que el partido de Rosa Díez atribuye a que la administración electoral es "un verdadero desastre".

Los países en donde más solicitudes de voto ha habido son Argentina (24.328), Francia (23.006), Cuba (12.458), Alemania (8.658) y Suiza (8.392).

Los votos presenciales y los enviados por correspondencia a los consulados se enviarán a Madrid por valija diplomática el sábado, víspera de los comicios.

Los votos de españoles incluidos en el CERA son escrutados tres días después de los comicios, en este caso el próximo miércoles 23 de noviembre.

De la entrega de los documentos oficiales relacionados con el proceso electoral se encargan los trabajadores de Correos, cuya actividad se intensifica en las fechas próximas a las elecciones.

PETICIÓN PARA QUE SE AMPLIE EL PLAZO PARA EL VOTO POR CORREO

El Partido Popular y Unión Progreso y Democracia (UPyD) han solicitado a la Junta Electoral Central (JEC) que amplíe hasta el viernes próximo el plazo para votar por correo debido a los problemas que están impidiendo a muchos ciudadanos ejercer su derecho al voto porque no les ha llegado aún la documentación para poder votar por correo.

El plazo para votar por correo, que la Junta Electoral Central ya había ampliado en dos ocasiones, finaliza el jueves 17 de noviembre, pero el PP teme que muchos ciudadanos no puedan remitir sus votos porque los documentos necesarios no les han llegado a tiempo.

Para tratar de corregir la situación, solicitan "que se habilite el personal necesario en las Oficinas de Correos y se amplíen los horarios de atención a los ciudadanos", así como que se extienda el plazo de entrega de votos en estas oficinas hasta el viernes 18, último día de campaña y víspera de la jornada de reflexión.

Correos ha cifrado en un 13 por ciento el número de electores que todavía no disponen de la documentación para votar por correo en las elecciones generales tras haberla solicitado, lo cual representa 87.307 personas. A menos de 48 horas de que concluya el plazo para ejercer el voto por correspondencia en las elecciones generales del 20 de noviembre, Correos asegura haber entregado a los electores el 87 por ciento de la documentación de voto.

La Junta Electoral Central tiene previsto reunirse esta tarde a partir de las 16.00 horas en su sede del Congreso de los Diputados.