El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda (PP), ha reclamado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una posición "firme" y "contundente" ante Marruecos y ha defendido la necesidad de que España mantenga un diálogo directo con el país vecino para exigirle "lealtad, firmeza y reciprocidad"."Se tiene que sentar de una manera firme y de una manera contundente con Marruecos.
Hay que sentarse", ha reiterado Imbroda, quien ha criticado que España esté ofreciendo cooperación mientras, a su juicio, recibe respuestas insuficientes por parte de Rabat.
"No pueden ustedes estar nada más que dando, dando y recibiendo desaire y trompicones y guantazos", ha manifestado el presidente melillense, que ha atribuido a Marruecos responsabilidad sobre la situación fronteriza y ha hecho referencia a la salida de decenas de miles de ciudadanos del país hacia España.
Imbroda también ha recriminado al Gobierno central que no haya tenido en cuenta a Ceuta y Melilla a la hora de plantear determinadas medidas económicas que tendrán repercusión directa sobre ambas ciudades autónomas.
El presidente melillense considera que las decisiones que afectan a los dos territorios deben abordarse teniendo en cuenta sus especiales circunstancias y ha reclamado al Ejecutivo una mayor coordinación con los gobiernos autonómicos de Ceuta y Melilla.
Asimismo, ha exigido a Sánchez que garantice el apoyo "inquebrantable" del Estado a las dos ciudades en materia de seguridad, especialmente ante la posibilidad de que puedan repetirse episodios como el registrado en Ceuta a finales de julio.
En este sentido, Imbroda ha defendido que, si vuelve a producirse una situación similar, el Estado debe responder con todos los medios necesarios para garantizar la seguridad y la integridad territorial de las ciudades autónomas.
El presidente de Melilla también ha criticado la gestión de la crisis de Ceuta por parte del Gobierno central y ha asegurado que Pedro Sánchez se encuentra "noqueado" ante la situación.
Imbroda ha reprochado igualmente al jefe del Ejecutivo que no haya contado con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, para abordar una crisis que considera de Estado y que afecta directamente a la seguridad y a la integridad territorial española.