El kamikaze que mató a un joven en la A-5 acepta siete años de cárcel por homicidio doloso

  • Perderá el carné de conducir durante 12 años
  • A la salida de la cárcel tendrá que realizar trabajos en beneficio de la comunidad

Un conductor kamikaze de 25 años que mató en diciembre de 2019 a un joven en la A-5 por circular en sentido contrario ha aceptado una condena de siete años de cárcel por un delito de homicidio doloso al reconocer que condujo bajo los efectos del alcohol y las drogas, han informado fuentes fiscales.

Conforme al acuerdo de conformidad, Pablo C. M. cumplirá cinco años de cárcel por un delito de homicidio y dos por un delito de conducción con consciente desprecio para la vida de los demás por haber provocado de forma voluntaria la muerte de automovilista cuando conducía su vehículo en sentido contrario.

Cumplirá cinco años de cárcel por un delito de homicidio y dos por un delito de conducción con consciente desprecio para la vida de los demás

Además de la pena de cárcel, el acusado perderá el carné de conducir durante doce años y tendrá que hacer 50 días de trabajo en beneficio de la comunidad una vez que sea excarcelado.

Consciente de su temeridad

Los hechos denunciados por la Fiscalía y reconocidos ahora por el acusado se remontan al 8 diciembre de 2019. En la madrugada de ese día, sobre las 5.45 horas Pablo salió del aparcamiento de la discoteca Jowke, en Alcorcón, a bordo un vehículo de su propiedad y se incorporó a A-5 en el KM 13,600, tras haber ingerido bebidas alcohólicas y consumido cannabis, "que reducían sus condiciones para conducir y su capacidad de reacción, con el consiguiente riesgo para los usuarios de la vía".

Circuló casi 8 kilómetros en dirección a Madrid, en sentido contrario, poniendo en peligro a los demás usuarios de la vía con los que se fue cruzando

El acusado condujo su coche por la carretera A-5 sentido Badajoz durante 16 kilómetros hasta llegar a la altura del punto kilométrico 29. Fue allí donde cambió el sentido de la marcha y condujo durante 7,6 km "circulando en dirección Madrid por el carril izquierdo de los carriles de salida hacia Badajoz, poniendo en peligro a los demás usuarios de la vía con los que se fue cruzando".

Según el acuerdo de conformidad, Pablo C.M. era "consciente" de que conducía en sentido contrario y de que a pesar de la "densa" niebla de aquella madrugada, "hizo caso omiso de las advertencias de los al menos diez vehículos con los que se cruzó y que llevaban las luces reglamentarias". Tampoco hizo caso a la "numerosa" señalización vertical y horizontal que indicaban que iba circulando en sentido contrario.

Era "consciente" de que conducía en sentido contrario e "hizo caso omiso de las advertencias de los al menos diez vehículos con los que se cruzó"

El acusado no utilizó ninguno de los seis posibles puntos en que pudiera haber abandonado la vía para evitar colisionar con otros vehículos y circuló en sentido contrario, "haciéndolo con pleno desprecio a los posibles resultados lesivos que pudieran derivarse de su acción, asumiendo y aceptando las consecuencias de la misma y por tanto el alto riesgo de atentar contra la vida e integridad física del resto de usuarios de la vía".

Alcohol, cannabis y cocaína

Finalmente, a las 6.13 horas, en el punto kilométrico 22,025 y mientras circulaba por el carril central "sin realizar maniobra evasiva alguna", colisionó de manera frontal con un turismo conducido por J. N. P. quien a consecuencia del impacto, sufrió politraumatismo, que le causó shock hipovolémico, por el que falleció a las 6.14 horas.

Los agentes de la Guardia Civil personados en el lugar del accidente, observaron que el acusado presentaba claros síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas y/o sustancias estupefacientes, por lo que fue requerido para someterse a las pruebas legalmente establecidas.

Dichas pruebas arrojaron un resultado positivo de 1,02 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en la primera prueba, y 1,04 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en la segunda, renunciando a contrastar las pruebas mediante análisis clínico. De igual manera se procedió a realizar prueba indicaría de consumo de drogas en saliva con un resultado positivo a cannabis y cocaína.

En concepto de responsabilidad civil el acusado y la compañía de seguros deberán abonar de manera conjunta y solidaria cerca de medio millón de euros a los familiares de la víctimaa los familiares de la víctima.