El Ayuntamiento de Villar del Olmo lleva a cabo en estos días el derribo de dos viviendas, ubicadas en el número 1 y 3 de la calle Fragua, como parte del plan municipal de adecuación del casco histórico.
El municipio ya ha ejecutado diversas demoliciones de inmuebles en los últimos años. Las últimas sobre las que se ha actuado se encontraban en un avanzado riesgo de ruina, tras reflejarlo informes técnicos municipales.
De la calle Fragua 1 no se han encontrado propietarios, por lo que el Consistorio ha asumido el derribo (19.200 euros), cuyo coste luego recuperará.
En el caso del número 3, han sido los propietarios quienes han tenido que asumir el importe, una vez iniciado el procedimiento legal por los técnicos de Urbanismo.
Nuevos derribos
Estas dos viviendas se suman a los expedientes de derribo que ya iniciaron los servicios técnicos municipales en estos dos últimos años y que derivaron en el derribo de diversos inmuebles por sus propietarios, como el realizado en la calle Mayor el pasado mes de septiembre, o uno anterior ejecutado por el Consistorio en la calle Alcalá al no constar propietarios.
“Era uno de nuestros compromisos electorales poner fin al evidente riesgo de ruina de diversos inmuebles que tenemos en el caso histórico y, aunque es un proceso largo y tedioso, lo estamos consiguiendo, bien a través de la colaboración de los propietarios o bien ejecutándolo directamente cuando no existen”, ha explicado el primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Carlos Martínez.
anunciando que los servicios técnicos municipales ya trabajan en nuevos expedientes de edificación con evidente riesgo y, subrayando que, “en el caso de que los propietarios no actúen en los plazos establecidos tras iniciarse el expediente de derribo, el Ayuntamiento actuará remitiéndoles posteriormente la deuda”.
Martínez ha comentado el esfuerzo que está haciendo el Ayuntamiento por embellecer el casco histórico con diversas obras, como la remodelación del acceso por la calle Madrid, lo que tiene que llegar también a las viviendas “ya no hablamos de una cuestión meramente estética, sino de seguridad, que es mucho más importante”.