Reabren las cocinas 'fantasma' pegadas a un colegio de Arganzuela

  • Coincidiendo con la vuelta a las aulas de los alumnos del centro escolar Miguel de Unamuno
  • La norma municipal no impide esta actividad que ya está en vía judicial
Reabren las cocinas 'fantasma' pegadas a un colegio de Arganzuela
Chimeneas de las 'cocinas fantasma' sobre el patio del colegio Miguel de Unamuno, en Arganzuela |@APAUNAMUNO

Vuelve el malestar, las protestas y las acciones de la comunidad escolar y los vecinos de la calle Alejandro Ferrant, en Arganzuela, por las 'cocinas fantasma'. El Ayuntamiento de Madrid ha reconocido que este tipo de actividad es perjudicial para el vecindario pero no puede impedirla. En agosto se aprobó una nueva regulación que establece límites como su ubicación en naves de hasta 350m2.

Las cocinas fantasma tendrán superficie limitada y cargarán dentro del local
Las cocinas fantasma tendrán superficie limitada y cargarán dentro del local
Las cocinas fantasma tendrán superficie limitada y cargarán dentro del local

Las cocinas fantasma tendrán superficie limitada y cargarán dentro del local

La no retroactividad de la norma hace que las cocinas de la calle Alejandro Ferrant puedan operar en una instalación de casi 600m2. Pared con pared, como indican los padres y madres de alumnos, está el colegio Miguel de Unamuno. Son 900 menores y varias chimeneas que dan al patio de la escuela.

Desde abril de este año las cerca de mil familias del colegio y varias comunidades de vecinos de Arganzuela vienen rechazando la apertura de estas cocinas industriales en zona residencial y colindante con el centro.

En mayo la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) del Colegio Miguel de Unamuno interpuso un recurso contencioso-administrativo en los juzgados que ha dado inicio a un proceso judicial contra el Ayuntamiento de Madrid.

Al margen de las acciones judiciales, las familias esperan que las marcas de restauración que planean instalarse en Alejandro Ferrant 8 empaticen con su creciente preocupación y consideren ubicar sus negocios en otro emplazamiento. No quieren que la calle se convierta en un nuevo polígono industrial en pleno centro de la capital.