Muelle, el primer grafitero español, recauda 78.750 euros y entra en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid

Obra de Muelle, el primer Grafitero español
Obra de Muelle, el primer Grafitero español |DURÁN ARTE Y SUBASTAS

Muelle, el primer grafitero español, cuya obra fue subastada ayer por primera vez, recaudó un total de 78.750 euros y una de las piezas entrará por primera vez en un centro de arte, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid.

El perfil de Madrid, la obra más cara

La directora de Durán Subastas, Consuelo Durán, se ha mostrado muy contenta con la subasta. Algunas obras han triplicado su precio de salida y una de ellas, en la que aparece el perfil de la ciudad de Madrid y la firma del conocido artista, ha sido la más cara, con un precio de 17.000 euros.

La obra, adquirida por el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, ubicado en el Centro Conde Duque y propiedad del ayuntamiento de la capital, ha costado 3.000 euros y el Ministerio de Cultura ha sido el encargado de ejercer el derecho de tanteo, según ha explicado Consuelo Durán.

La obra, que se ha quedado en el precio de salida (3.000 euros), es una pintura realizada con aerógrafo y acrílico sobre cartulina.

Fue pintada en 1993, cuando Muelle había dejado de pintar en la calle y comenzó a hacer obras abstractas de gran fuerza y magnetismo, con manchas de colore. Este tipo de obras se han visto por primera vez en esta subasta.

La casa sacó a subasta quince dibujos, la mayoría en cartulina, de los que se han vendido catorce.En la mayoría de las obras aparece la reconocible firma del artista. Una de ellas ha llegado hasta a quintuplicar su precio de salida. Se trata de un boceto para una pintada que durante años estuvo cerca de la sala de conciertos La Riviera, y que ha pasado de 2.000 a 10.000 euros.

Primer grafitero español

El artista, el primer grafitero español, falleció a los 29 años a causa de un cáncer a mediados de los noventa. Su hermano, que tiene el legado, ha sido el encargado de sacar a subasta el lote de obras subastados en Madrid, pese a que Muelle siempre fue bastante reacio a vender su obra y, de hecho, registró su firma para que no pudiera ser replicada.

“Estamos muy contentos, no solo por las cifras, sino también por ver que la gente valora la figura de Muelle”, ha señalado Consuelo Durán, directora de la casa de subastas madrileña.

Admirado en la Movida madrileña

Los compradores han sido variados: algunos coleccionistas se han interesado por su obra, pero también “gente que ha venido solo por Muelle y no son habituales de las casas de subasta”, según la experta.

La sala de subastas cuenta desde hace años con piezas de arte urbano, un género que no suele estar bien representado en las salas de subasta y que Durán considera arte como cualquier otro.

Consuelo Durán no sabe si en el futuro volverán a hacer una subasta con obra de Muelle, aunque no lo descarta. El hermano del artista guarda un gran legado de su hermano, que incluye pinturas, fotografías y objetos personales.

El artista, uno de los personajes más conocidos y admirados de la Movida Madrileña, fue todo un referente para la primera generación de artistas callejeros que pintó las paredes de la capital.