Dos trenes de Metro de Madrid |
(Actualizado

Metro de Madrid ya ha invertido 27,4 millones de los 140 millones de euros previstos hasta el año 2025 en el plan de retirada del amianto del suburbano madrileño que se puso en marcha en febrero de 2018.

A pesar de que la normativa vigente permite mantener los materiales con amianto instalados con anterioridad a 2002, Metro de Madrid está invirtiendo una gran cantidad de recursos para eliminar este material de sus instalaciones.

40 trenes inmovilizados

Hasta ahora, se ha detectado amianto en veinticuatro componentes de los trenes más antiguos de la red, por lo que actualmente unos 40 trenes están inmovilizados para labores de desamiantado, proceso por el que se ha logrado retirar el 100% de este material tóxico de algunos convoyes.

Las labores de desamiantado ya se han llevado a cabo en las estaciones de Canillejas, Suanzes, Torre Arias, Pavones, Príncipe de Vergara, Gran Vía, Portazgo, Pirámides, Campamento, Las Musas, Argüelles, Ventura Rodríguez, Avenida de la Paz, Vinateros, Estrella, Moncloa, Alvarado, Buenos Aires, Sol, Esperanza y García Noblejas, además de retirar restos del material de otras tantas estaciones.

Por el momento, y a la espera de retirar todos los materiales identificados, Metro Madrid establece un plan de inspecciones de seguridad, así como mediciones de control para garantizar que las instalaciones existentes se encuentran en buen estado.

1.184 chequeos médicos a 914 trabajadores

De igual forma, la compañía hace controles médicos específicos a sus trabajadores para detectar problemas de salud derivados de esta circunstancia. Se han realizado un total de 1.184 chequeos médicos a 914 trabajadores, sin encontrarse hallazgos patológicos compatibles con la exposición al amianto.

Dos fallecidos

En la actualidad, son cuatro los casos de trabajadores de Metro de Madrid con una enfermedad profesional por exposición a fibras procedentes del amianto. Dos trabajadores, por otra parte, han fallecido, y uno más del colectivo de maquinistas que ha sido reconocido por la Seguridad Social por estar jubilado y no tener ningún vínculo con Metro de Madrid.

Los dos trabajadores fallecidos, con patologías de carácter maligno, comenzaron su andadura laboral en los años setenta y ochenta y desempeñaron su trabajo en el ámbito del mantenimiento del material móvil.