El barrio de Lucero en el Distrito de Latina acogió una de las primeras visitas del papa León XIV. Tras la marcha del pontífice los vecinos han recordado que el gesto del pontífice puede que les haya colocado en el mapa, pero las carencias ya estaban y siguen presentes.
La Asociación Vecinal Lucero afirma que en esta parte de la capital en la que viven cerca de 40.000 personas persiste la falta de limpieza y mantenimiento de las calles.
Recuerdan la prometida Plaza Cívica de Lucero que sigue sin ser una realidad y piden abordar problemas que deterioran la convivencia, como el tráfico de drogas o las molestias que genera una discoteca en los bajos de un edificio en la calle de la Alhambra.
"¿Alguien puede imaginarse que solares abandonados, suciedad permanente, persistencia durante años de molestias insufribles al vecindario, pudieran tolerarse en el Madrid de alto nivel, en las zonas de ocio y turismo?", afirma la entidad vecinal que apela a las administraciones municipal y autonómica para que deje de ser "invisible".