La sanidad pública de la Comunidad de Madrid ha cerrado el ejercicio de 2025 con un récord de 1.026 trasplantes de órganos, una cifra que consolida el crecimiento del 67 % en esta actividad desde el año 2019.
El aumento respecto al año anterior se sitúa en un 6 %, con un impulso especial en las intervenciones de corazón, que suben un 35 %, con 104 frente a los 77 de 2024; las de páncreas, que llegan a 28 y las de intestino o multivisceral, que ascienden a 13.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha presentado este martes los datos de la Oficina Regional de Coordinación de Trasplantes. La Comunidad de Madrid es la única autonomía de España que ofrece la totalidad de la cartera de servicios en esta materia, tanto para pacientes adultos como pediátricos.
"Estamos de enhorabuena porque hemos superado la barrera de los 1.000 trasplantes. Se trata de un gran dato que demuestra el músculo y la excelencia de la sanidad pública madrileña gracias a unos profesionales que realizan una labor impagable a partir del gesto más altruista que puede llevar a cabo un ser humano", ha destacado Matute durante el acto.
El balance anual revela un incremento notable en los procedimientos de mayor dificultad técnica. Los trasplantes de páncreas se han duplicado hasta alcanzar las 28 intervenciones, frente a las 15 de 2024, mientras que los de intestino o multivisceral prácticamente triplican sus registros con 13 casos en 2025 frente a los 5 de 2024. La Comunidad de Madrid es la única dentro del Sistema Nacional de Salud que cuenta con este último tipo de trasplante en su cartera de servicios.
En el ámbito cardiológico, la consejera ha subrayado hitos específicos como "el primer trasplante de corazón en una niña en el Gregorio Marañón" o la actividad del Hospital 12 de Octubre, donde el equipo médico efectuó "cuatro trasplantes cardíacos en apenas 63 horas".
La técnica de asistolia controlada (donación tras parada cardiorrespiratoria) con el uso de ECMO móvil ha crecido un 11 % y ya representa el 58 % de las donaciones de personas fallecidas.
Este sistema ayuda a mantener la oxigenación de los órganos tras el deceso hasta su extracción y garantiza la viabilidad de los órganos, ya que permite a los profesionales desplazarse con tiempos óptimos entre los diferentes complejos, actuando como un "hospital itinerante".
La Oficina Regional de Coordinación de Trasplantes funciona como un único centro durante todo el proceso, independientemente de cuál sea en el que se realicen las extracciones e implantaciones. Matute ha agradecido "la generosidad de aquellas familias que en un momento de dolor permiten reescribir la historia de otros".
La aceptación de las familias a la donación ha subido un 9 % en el último año, mientras que la tasa de donación tras el fallecimiento alcanza ya los 41,4 puntos por millón de habitantes.
La consejera ha concluido con un llamamiento a la población para dejar constancia de la voluntad de donación, a través de la Tarjeta Sanitaria Virtual, para facilitar el trabajo a los profesionales sanitarios, y ha recordado la importancia de las donaciones de sangre, cuyas reservas se encuentran actualmente al 35 % tras el periodo navideño.