El Hipódromo de la Zarzuela se convertirá en un auténtico Coliseo Romano durante cuatro días --26, 28, 29 y 30 de junio-- con combates de gladiadores en directo, acrobacias, luchas y rituales en una ambientación que trasladará al público al corazón del Imperio Romano.
El espectáculo, titulado como 'Roma: Combates Prohibidos', llega por primera vez a Madrid de la mano de Fever y Bastion Producciones. La experiencia arrancará con la entrada triunfal del César y culmina con un veredicto final en el que los asistentes participarán como ciudadanos romanos mediante sus gritos y reacciones.
Según relata a Europa Press el project manager de Fever, Sergio Medina, han elegido esta ubicación porque el Frente Norte del Hipódromo se asemeja al anfiteatro romano, además de por su capacidad, accesibilidad, aparcamientos y cercanía al centro de Madrid.
"El Hipódromo es perfecto para la puesta en escena", añade Medina, quien destaca también el renombre del recinto y las posibilidades que ofrece para albergar estas producciones.
La experiencia tiene una duración de 60 minutos y se dividirá en dos actos en el que los gladiadores protagonizarán entre cuatro y cinco batallas en la arena, además de escenificar rituales e interactuar con el César o con los espectadores hasta llegar al veredicto final. "Algo parecido a la película de Gladiator", puntualiza.
Asimismo, los actores llevan vestimenta propia de la época como si en vez de estar en un show estuvieran interpretando una recreación histórica.
HASTA 3.000 ESPECTADORES DIVIDIDOS ENTRE LOS BANDOS ROJO Y VERDE
El montaje reúne a 15 actores entre gladiadores, centuriones y otros personajes inspirados en la Antigua Roma. La historia recrea el enfrentamiento entre dos 'ludus' --las escuelas o centros de entrenamientos de gladiadores-- cuyos representantes compiten en la arena ante miles de espectadores.
Los asistentes quedarán divididos a su llegada en dos grandes bandos, rojo y verde, situados a ambos lados del recinto y diferenciados mediante banderines, desde donde animarán a sus respectivos gladiadores.
Durante el espectáculo, el César reclamará constantemente la participación del público, que deberá decidir con sus gritos si perdona o condena a los combatientes, convirtiéndose así en parte activa de la representación.
El domingo será la jornada con mayor actividad, con tres sesiones programadas y una previsión de asistencia de unas 3.000 personas. El resto de jornadas tienen dos pases.
COMBATES, DIVULGACIÓN HISTÓRICA Y UN GIRO FINAL
La propuesta va más allá de los combates y combina entretenimiento, divulgación histórica, un toque de humor y un desenlace dramático que busca sorprender a los asistentes.
El espectáculo ya se ha representado en Granada y, tras su paso por Madrid, la organización prevé llevarlo a otras ciudades españolas a partir de septiembre, una vez finalice la gira prevista por distintas localidades francesas durante el verano.
Dirigido a todos los públicos, desde niños hasta adultos, el montaje apuesta por acercar la recreación histórica de una forma dinámica, participativa y accesible.