Fachada del Hospital General Gregorio Marañón | EUROPA PRESS
(Actualizado

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón y el Centro residencial para personas con esclerosis múltiple Alicia Koplowitz (AK) han impulsado durante 2025 un modelo asistencial colaborativo basado en la telemedicina para pacientes con esta enfermedad.

Busca garantizar un seguimiento especializado a pacientes con esclerosis múltiple avanzada y un alto grado de discapacidad, mejorando, de forma significativa, la accesibilidad y la equidad asistencial, ha indicado el hospital en un comunicado.

Este modelo, desarrollado por la Unidad de Enfermedades Desmielinizantes (UED) del Servicio de Neurología del Hospital Gregorio Marañón, coordinada por la doctora María Luisa Martínez Ginés, se inició en 2024 y ha demostrado ser "una herramienta eficaz, sostenible y altamente valorada tanto por los pacientes como por los profesionales sanitarios implicados".

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Durante el año pasado, el Centro Alicia Koplowitz ha atendido a un total de 96 pacientes institucionalizados, de los cuales el Hospital Gregorio Marañón ha mantenido el seguimiento especializado de 23 pacientes, dentro de un total aproximado de 40 pacientes atendidos en algún momento.

Para acceder a este circuito asistencial es requisito indispensable que el paciente haya sido valorado previamente en el Servicio de Neurología del Marañón.

El centro atiende a 2900 pacientes cada año con esta patología, con consultas específica como la de planificación familiar o neuropsicología y una con una consulta de Enfermera de Práctica Avanzada, que atiende a 1.200 pacientes al año. Igualmente, tiene activos 25 ensayos clínicos relacionados con esta patología.

Dos fases complementarias

La atención telemática se estructura en dos fases complementarias. En primer lugar, se establece una interacción médica entre el especialista en esclerosis múltiple del Marañón y el profesional sanitario del Centro Alicia Koplowitz, en la que se revisa de forma detallada la situación clínica, los tratamientos y la medicación del paciente.

Posteriormente, cuando está indicado y el paciente puede desplazarse, se realiza una videoconsulta en la que participa también el especialista.

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Con el fin de optimizar tiempos y recursos, las videoconsultas se programan de forma agrupada en meses alternos.

Además, el médico del centro dispone de un canal de e-consulta directa a través del correo electrónico de la Unidad de Enfermedades Desmielinizantes, que permite resolver consultas preferentes sin necesidad de esperar a la consulta telemática programada.

Durante 2025, este modelo ha permitido un seguimiento efectivo de pacientes con gran discapacidad, con una tasa de satisfacción superior al 90% entre pacientes y profesionales.