El Ateneo de Madrid acoge desde este martes hasta el 1 de marzo la exposición 'Cincuenta años de plomo, 1975-2025. La senda sangrienta de los Grapo', que recorre la trayectoria de esta banda terrorista, surgida hace cincuenta y un años como brazo armado del Partido Comunista de España (reconstituido).
La exposición, organizada por la Fundación de Víctimas del Terrorismo y el Centro Memorial de Víctimas, está comisariada por Carmen Ladrón de Guevara. Aborda la historia de esta organización terrorista de inspiración maoísta que buscó subvertir el orden constitucional mediante asesinatos, atentados con explosivos, secuestros y atracos.
En la muestra a través de diverso material se explica cómo, entre 1975 y 2006, esta organización terrorista provocó 93 víctimas mortales y decenas de heridos, comenzó con el asesinato en agosto de 1975 en la capital del guardia civil Casimiro Sánchez, siguió con episodios como los secuestros de Antonio María de Oriol, del teniente general Emilio Villaescusa o del empresario Publio Cordón.
Durante la presentación se ha afirmado que la sociedad española tiene un deuda de reconocimiento y conocimiento sobre estas víctimas, una opinión que ha compartido Florencio Domínguez, director del Centro Memorial de Víctimas. "Las víctimas de los Grapo pasaron más desapercibidas en la conciencia social por la omnipresencia de ETA", ha asegurado.
La muestra documenta cómo los golpes policiales y judiciales, culminados con la disolución del PCE-r en 2006, condujeron a la desarticulación de la organización terrorista.