Dos trenes de Metro de Madrid |
(Actualizado

Un trabajador de mantenimiento de Metro ha sufrido esta semana un desprendimiento de polvo, al abrir el armario de baja tensión de la cabina de conducción de un tren de la serie 2000, cuyo análisis ha dado positivo por amianto, según Metro de Madrid que ha abierto expediente a la empresa que lo había revisado.

Según denuncia Solidaridad Obrera, el incidente tuvo lugar la madrugada del 27 al 28 de noviembre y el análisis del polvo desprendido confirmó la presencia de amianto en la cabina, que había sido revisada, como obliga la ley tras la retirada de los elementos con amianto en forma de cartón, por "una empresa homologada que certificó que era totalmente segura".

Desde Metro de Madrid aseguran que, dentro del plan de desamiantado que la compañía está llevando a cabo de forma exhaustiva, surgen piezas que aún podrían contener amianto como en este caso, en que se han puesto en marcha los protocolos de forma inmediata, según un portavoz de la compañía.

Al trabajador afectado se le hará el correspondiente examen médico, según Metro que informó lo sucedido al comité de seguimiento del Plan de desamiantado, del que forman parte los sindicatos, y de la apertura de un expediente a la empresa que "había certificado que la cabina estaba limpia de amianto".

Por su parte, el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid y director de Metro Madrid, Angel Garrido, ha señalado que el plan de desamiantado de Metro "está funcionando como estaba previsto", algo que demuestra el hallazgo de nuevas piezas con este material de construcción.

"Lo que prueba esto es que el plan de desamiantado que hemos puesto en marcha con la mayoría de sindicatos funciona y que van apareciendo algunas pequeñas piezas de amianto", ha indicado Garrido.

El consejero ha explicado que cuando se encuentran unas piezas de este tipo, se procede a la retirada de las mismas a través de una empresa especializada "para evitar cualquier riesgo".

Además, ha recordado que hay una inversión hasta 2025 de más de 140 millones de euros para encontrar este tipo de piezas y retirarlas. "Lo bueno es que funcione y se esté amortizando", ha incidido, en referencia al plan de desamiantado.