Imagen de las obras del Centro deportivo La Cebada | Europa Press
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La estructura del polideportivo de la Cebada, en La Latina, ya está en pie tapando las características pinturas de Boa Mistura que han dado color al mercado de la Cebada durante siete años y que ha servido de escenario para el autogestionado Campo de Cebada, que funcionó como plaza abierta a la ciudadanía de 2011 a 2017.

De este modo, los vecinos del barrio de La Latina están más cerca de recuperar su piscina una década después de que fuera derribada siguiendo los planes del entonces alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón.

Han pasado diez años desde que la piqueta entrara en la antigua piscina, espacio donde el Ejecutivo de Gallardón se comprometió a levantar otra, más acorde con los tiempos, aunque eso nunca llegó a suceder hasta una década después y con varios gobiernos distintos, incluso de signo político.

La crisis se llevó por delante los planes de Gallardón, que confiaba en la hipotética instalación de una empresa que levantara un centro comercial y que se ocupara de gestionar el polideportivo, el mercado tradicional y el aparcamiento. Su sucesora en Cibeles, Ana Botella, también diseñó planes para la Cebada aunque nunca llegaron a ejecutarse.

Fue en julio del año pasado cuando arrancaron las obras del centro deportivo La Cebada, que incluía inicialmente un espacio de gestión vecinal en la cubierta, finalmente desechado por el actual Gobierno. Pretendía mantener el espíritu del Campo de la Cebada, el espacio cedido a las asociaciones vecinales por el Ayuntamiento del PP en 2011, para dar vida al solar que había quedado en la antigua piscina.

El actual Ejecutivo argumentaba que quiere dedicar el espacio al completo a actividades deportivas. La razón que daba meses atrás el Gobierno municipal era que el distrito Centro "dispone de poco espacio para estos fines".

La Plaza de la Cebada

La Plaza de la Cebada ocupa un lugar destacado en la historia de Madrid desde su construcción en el siglo XVI: ha sido siempre lugar de mercado, evolucionando desde el aire libre hasta el hormigón del edificio actual.

A su lado se levantó en 1968 el polideportivo de La Latina, que incluía piscina, gimnasio, sala de halterofilia y de musculación. En agosto de 2009 la instalación deportiva fue derribada por el Ayuntamiento de la capital dejando un gran solar vacío en el centro de la ciudad.

Desde 2011 hasta noviembre de 2017, el autogestionado Campo de Cebada funcionó como plaza abierta a la ciudadanía, 5.000 metros cuadrados de espacio para huertos urbanos, proyecciones, conferencias, eventos deportivos, exposiciones o ferias. Fue concebido como un proyecto temporal a la espera de recuperar las instalaciones públicas.