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Alemania ha anunciado que aportará 6.000 millones de euros extra a los ya dedicados para atender a los refugiados que llegan al país. Según sus cálculos, 800.000 en total. Para el gobierno germano, los refugiados se han convertido en una prioridad.

Pero al margen de la atención social, comienzan a alzarse las voces que apuestan por una intervención militar en Siria. Francia, Reino Unido, incluso España. Una intervención, que supondría reconocer a Al Asad como interlocutor.

Así, hoy el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha asegurado este martes que se está "buscando desesperadamente una cobertura internacional" para intervenir militarmente en Siria, y ha añadido que si no fuese posible una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU bastaría una decisión de la UE o de la OTAN.

Margallo se ha expresado así, en declaraciones a la Cadena Ser, preguntado sobre si España estaría dispuesta a sumarse a una coalición internacional para actuar contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI o DAESH) en Siria, tal como han apuntado los gobiernos de Francia y Reino Unido.

"Con DAESH no cabe negociación ni diálogo, es necesaria una solución militar", ha sostenido Margallo, pero ha añadido que ésta tiene que estar en el marco de la legalidad internacional.

Margallo confesó que no le gusta "absolutamente nada" el gobierno de Bashar al-Asad pero apuntó que en estos momentos sería imposible lograr una autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para actuar en Siria, ya que "Rusia le apoya y va a vetar" cualquier tipo de resolución internacional.

Por eso, indicó que cualquier intervención militar tendría que partir de una decisión de la OTAN o de la Unión Europea para poder "respetar la legalidad internacional al milímetro". A la vista de la dificultad que entraña, abogó por negociar con el gobierno sirio de al-Asad para conseguir "un alto el fuego" y ayudar a la población civil que está sufriendo la guerra.

Ayer, el presidente de Francia, François Hollande, movió ficha en la crisis de los refugiados que llegan a Europa con el anuncio de que extenderá las operaciones militares contra el grupo Estado Islámico a territorio sirio y ampliando a 24.000 a las personas que recibirán asilo en Francia en los dos próximos años.

Hollande declaró que las Fuerzas Armadas francesas realizarán vuelos de reconocimiento en Siria para preparar eventuales ataques aéreos contra las milicias yihadistas del Estado Islámico en ese país. Desde hace un año, la aviación francesa operaba contra ese grupo terrorista en Irak con cazas Rafale y Mirage 2000 y un contingente de más de 700 efectivos.

Pero los cazas francesas no han extendido hasta ahora los bombardeos a Siria -como sí hace Estados Unidos-, adonde oficialmente París se limitaba a enviar armas y equipos de telecomunicaciones a los rebeldes.

ALEMANIA DESTINARA 6.000 MILLONES A LOS REFUGIADOS

Por otar parte, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, anunció que Alemania destinará 6.000 millones de euros adicionales el año que viene a atender en distintos frentes la actual avalancha de refugiados que está llegando al país.

El titular de Finanzas avanzó esta cantidad, que agrega partidas como el refuerzo de las fuerzas de seguridad a los cursos de idioma, pasando por la atención primaria a peticionarios de asilo, en su intervención ante el Bundestag (cámara baja alemana) por la primera lectura de los presupuestos federales para 2016.

Alemania, que espera recibir en este año la cifra récord de 800.000 refugiados según las últimas estimaciones del Ejecutivo, considera una "absoluta prioridad" atender esta tarea, dijo Schäuble. Además, subrayó el ministro de Finanzas, Alemania estará en disposición de afrontar este "reto" sin incurrir en nuevas deudas gracias al "consecuente saneamiento" del presupuesto nacional "en los últimos años".

SIGUE LA ENTRADA DE REFUGIADOS A AUSTRIA

Por otra parte, los refugiados provenientes de zonas en conflicto en Oriente Medio que están en Hungría puede seguir pasando la frontera austríaca en tren en dirección a Alemania sin ser controlados, informó una fuente policial.

Gerald Pangl, agente de la Dirección de Policía del estado federado de Burgenland, fronterizo con Hungría, precisó a la agencia austríaca APA que de momento no hay controles en los trenes que llegan de Hungría, y que la medida ha sido acordada con el ministerio del Interior.

Austria y Alemania dieron luz verde en la noche del viernes pasado al paso de miles de aspirantes a asilo que llevaban días estancados en Hungría y querían en su mayoría alcanzar Alemania. Se calcula que entre el viernes y el lunes unos 20.000 refugiados pasaron por territorio austríaco, pero solo cerca de un centenar decidió permanecer en la república alpina y pedir asilo.

La afluencia se ha reducido desde el domingo, aunque ayer entraron varios miles de refugiados en Austria y esta mañana unos 600 llegaron a la estación de trenes Westbahnhof (estación del oeste,en alemán) de Viena, informó la televisión pública austríaca ORF de acuerdo con datos de la organización de ayuda Caritas.

Por otra parte, las autoridades húngaras interceptaron a 2.706 refugiados que entraron en el país de forma ilegal, unos 500 más que en el día anterior, informó hoy la Policía en su página web.

En el punto de reunión de Röszke, junto a la frontera con Serbia, donde los refugiados tienen que esperar horas y noches enteras antes de ser trasladados a los centros de registro, unos 300 inmigrantes decidieron ayer partir andando por la autopista que conduce a Budapest, pero la Policía los obligó a regresar.

Allí, voluntarios tratan de aliviar la situación, repartiendo mantas, comida y bebida. Durante el día se produjeron intentos de fuga y protestas por parte de los refugiados, que se quejan de que han de esperar mucho, algunos incluso al raso, a que termine el proceso de identificación. La Policía llegó a usar gases lacrimógenos contra ellos, según algunos medios.