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El Gobierno italiano decretó hoy el estado de emergencia por el terremoto que afectó el miércoles al centro del país y aprobó un primer paquete de ayudas por valor de 50 millones de euros, anunció el primer ministro, Matteo Renzi.

El jefe del Ejecutivo declaró a la prensa tras la reunión del Consejo de Ministros su "profunda emoción" por el impacto del seísmo en varias localidades y que ha causado la muerte al menos a 250 personas, según los últimos datos oficiales.

Desde la madrugada del miércoles, cuando a las 03:36 horas locales (01:36 GMT) el seísmo liberó con violencia una fuerte energía que arrasó varios pueblos, los trabajos de rescate de víctimas y de asistencia a los damnificados han seguido sin pausa.

El último recuento oficial ofrecido en Roma por la jefa de emergencias de la Protección Civil, Immacolata Postiglione, elevó a 250 el número de muertos en esas pequeñas poblaciones situadas al norte de la capital y el de heridos hospitalizados hasta los 365.

En perecieron 193 personas, once en Accumoli y 46 en Arquata del Tronto.

En Amatrice los equipos de rescate siguieron excavando sin pausa entre los escombros en búsqueda de posibles supervivientes aunque desde las 20:00 de ayer (18:00 GMT) no se volvieron a encontrar personas con vida y sólo se han recuperado cadáveres.

Las tareas se complican aún más para los equipos de socorro que trabajan en la llamada "zona roja" de Amatrice, subidos a los escombros, ya que continúan las réplicas del seísmo.

Hoy se produjo a las 14:36 horas locales (12:36 GMT) un nuevo temblor de 4,3 grados en la escala abierta de Richter, que causó el derrumbes de un edificio situado junto al parque de Amatrice, donde hay un alojamiento temporal para voluntarios que trabajan en tareas de rescate.

El temblor volvió a causar el pánico entre los pocos habitantes que se han quedado en los alrededores del pueblo, que cuenta con 2.600 habitantes, pero que en el momento del terremoto había incluso triplicado su población ya que es un lugar muy turístico y de veraneo para los romanos.

El Instituto Italiano de Geofísica y Vulcanología (INGV) comunicó que son más de 640 los temblores que se han producido en la zona desde el gran terremoto de la madrugada del miércoles, entre ellos 88 de 3 a 4 grados en la escala de Richter, 9 entre los 4 y 5 grados y sólo uno ha superado la magnitud de 5 grados.

Un total de 5.400 personas de diferentes cuerpos de seguridad y asistencia civil son las que se están encargando de excavar entre los escombros y de atender a los damnificados en las localidades afectadas.

Según los datos de la Protección Civil, hay 1.000 agentes de la Policía italiana, 1.060 del Cuerpo de Bomberos, 400 militares y unos 3.000 voluntarios de diferentes asociaciones y organizaciones como la Cruz Roja o el Cuerpo Forestal.

También los bomberos han enviado a las zonas 30 unidades caninas capaces de localizar posibles supervivientes entre los escombros, detalló Protección Civil.

Protección Civil señaló que las tareas de búsqueda en las localidades más afectadas, Arquata del Tronto y Pescara del Tronto, ambas en la provincia de Ascoli, y Amatrice y Accumoli (en la provincia de Rieti), concluirán "sólo cuando se crea que no se puede localizar a más personas" bajo los escombros.

Los equipos de rescate han instalado campamentos para alojar a cerca de 4.000 personas en Accumoli, Amatrice, Montegallo y Arqueata, en la zona afectada.

También se han previsto instalaciones en otras cinco localidades de la región de Umbria, donde no se han producido víctimas, pero sí daños materiales, para que las personas que tengan miedo de dormir en sus casas puedan pasar la noche.

Las labores de rescate son particularmente difíciles en pueblos como Arquata o Accumoli, ya que son localidades de montaña donde el acceso a las casas es prácticamente imposible por tierra, por lo que los socorristas han tenido que ser transportados en helicóptero y trabajan sobre los techos de los edificios derrumbados.

Comienzan también a manifestarse críticas por la situación de algunos edificios públicos, como una escuela en Amatrice, que se beneficiaron de ayudas para adecuarse a las normas antisísmicas y que no obstante se derrumbaron.

La Fiscalía de Rieti abrió una investigación preliminar con la hipótesis de desastre doloso después de comprobar los daños de algunos edificios que habían sido reestructurados recientemente.

1.200 PERSONAS HAN PASADO LA NOCHE EN TIENDAS TRAS EL TERREMOTO EN ITALIA

Un total de 1.200 personas han pasado la noche en tiendas y lugares habilitados por las autoridades tras el terremoto de 6 grados en la escala abierta de Richter que asoló ayer varias localidades del centro de Italia, informó hoy la Protección Civil.

Las autoridades pusieron a disposición de los damnificados un total de 3.400 camas en diversas instalaciones en la zona, según explicó en conferencia de prensa en Roma la jefa de emergencias de la Protección Civil, Immacolata Postiglione.

Muchas de las personas afectadas han preferido refugiarse en casas de allegados, pero también son familias enteras las que han pasado la noche en sus coches por miedo a nuevos temblores y por no querer alejarse de sus pueblos, explicó Postiglione.

LA MITAD DE LA POBLACIÓN DE AMATRICE, LA MÁS GOLPEADA POR EL SEÍSMO

Unas mil personas, de una población habitual de 2.000, han sido evacuadas hasta el momento de Amatrice, uno de los municipios más afectados por el terremoto de 6 grados de la escala abierta Richter que sacudió el miércoles el centro de Italia.

Así lo confirmó hoy Tizziano de Caroliz, que participa en la gestión del campo de evacuados que se ha establecido en las inmediaciones de este pueblo de la provincia de Rieti, unos cien kilómetros al noreste de Roma.

Además, los esfuerzos de los equipos de rescate se centran en buscar más supervivientes, aunque la tarea es difícil porque la zona está devastada. "Todavía se trabaja en retirar escombros y recuperar (los cuerpos de) personas fallecidas, pero no se trabaja en condiciones de seguridad y la situación no es fácil", confesó.