El Papa condena en Kazajistán la guerra en Ucrania

  • "Vengo para amplificar el grito de la paz", asegura Francisco 
El Papa con Kassym-Jomart Tokayev
El Papa con Kassym-Jomart Tokayev |EFE

El Papa ha condenado la "insensata y trágica guerra originada por la invasión de Ucrania" en su primer discurso en Kazajistán, hasta donde ha viajado para "amplificar el grito de la paz" y tras los pasos de Juan Pablo II, que visitó el país en 2001 tras los atentados de las Torres Gemelas de 2001.

"Vengo para amplificar el grito de tantos que imploran la paz, camino de desarrollo esencial para nuestro mundo globalizado", ha señalado Francisco nada más llegar a Kazajistán donde estará hasta el miércoles para participar en el VII Congreso de Líderes de las Religiones mundiales y tradicionales.

En el encuentro en el Auditorio de la Sala de Conciertos Qazaq de Nur-Sultan, en Kazajistán, con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, el Pontífice ha indicado que "es la hora de evitar la intensificación de rivalidades y el fortalecimiento de bloques contrapuestos".

"Necesitamos líderes que, a nivel internacional, permitan a los pueblos entenderse y dialogar. Y para hacer esto es necesario la comprensión, la paciencia y el diálogo con todos. Repito, con todos", ha añadido.

Del mismo modo, ha elogiado Kazajistán, que ha definido como un país que se configura como "encrucijada de importantes intersecciones geopolíticas", lo que le da un "rol fundamental en la atenuación de los conflictos". Asimismo, ha alabado su compromiso global por la paz: "Expreso mi gran estima por la renuncia a los armamentos nucleares que este país ha emprendido con decisión; así como por el desarrollo de políticas energéticas y ambientales centradas en la descarbonización y la inversión en fuentes renovables".

No obstante, ha animado a Kazajistán a "continuar su proceso de democratización". En este sentido, ha defendido a democracia como "la forma más adecuada para que el poder se traduzca en servicio a favor de todo el pueblo y no solo de unos pocos".

Según ha explicado el Pontífice, "es necesario en todas partes que la democracia y la modernización no se queden solo en palabras, sino que confluyan en un servicio concreto al pueblo". Asimismo, ha indicado que "también todos los países del mundo lo necesitan medidas para luchar contra la corrupción".

Para el Papa, "este estilo político realmente democrático es la respuesta más eficaz a posibles extremismos, personalismos y populismos, que amenazan la estabilidad y el bienestar de los pueblos. "Pienso también en la necesidad de una cierta seguridad económica. Es un desafío que atañe no solo a Kazajistán, sino al mundo entero, cuyo desarrollo integral está secuestrado por una injusticia difundida, que provoca una distribución desigual de los recursos", ha señalado.

En su discurso, también ha recordado a los ciento cincuenta grupos étnicos y más de ochenta lenguas presentes en el país, de los que ha dicho que tienen "historias, tradiciones culturales y religiosas variadas", que "componen una sinfonía extraordinaria".

Finalmente, el Pontífice les ha invitado a huir del extremismo que "corroe" a la religión. En este sentido, "la libertad religiosa constituye el mejor cauce para la convivencia civil", ha subrayado.

El Papa Francisco ha llegado a Kazajistán tras seis horas de vuelo procedentes del aeropuerto de Roma-Fiumicino. El avión que transportaba al Pontífice aterrizó en el aeropuerto de la capital Nur-Sultan. En la bienvenida oficial, el Pontífice mantuvo inmediatamente un breve encuentro privado con el presidente de la República, Kassym-Jomart Tokayev.

El jueves el Papa participará en el séptimo Congreso de los líderes de las religiones mundiales y tradicionales, por invitación del presidente de la república kazaja, Kassym-Jomart Tokayev.

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