Estados Unidos defendió este sábado ante el Consejo de Seguridad de la ONU que los ataques contra Irán buscan impedir que pueda volver a amenazar al mundo con armas nucleares.
"La operación tiene como objetivo específico y estratégico desmantelar las capacidades balísticas que amenazan a los aliados, degradar los activos navales utilizados para desestabilizar las aguas internacionales e interrumpir la maquinaria que arma a las milicias proxy, así como garantizar que el régimen iraní nunca pueda amenazar al mundo con un arma nuclear", declaró el embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz.
EE.UU. afirmó que los golpes constituyen "acciones legítimas" por la "continua búsqueda por parte de Irán de capacidades misilísticas avanzadas" así como "negativa a abandonar sus ambiciones nucleares, pese a oportunidades diplomáticas".
El representante repasó las últimas decisiones del Consejo relacionada con Irán y le acusó de no tener voluntad en las negociaciones nucleares que se estaban llevando a cabo entre representantes estadounidenses e iraníes.
"La diplomacia no puede tener éxito cuando no existe una voluntad genuina de cesar la agresión, cuando no hay un socio real para la paz", apuntó.
Waltz afirmó que el régimen iraní ha matado a estadounidenses, amenazado a sus aliados regiones y puesto en peligro la seguridad del transporte marítimo internacional.
"Ninguna nación responsable puede ignorar una agresión y una violencia persistentes", añadió al respecto. Así, condenó los ataques contra las bases estadounidenses en los países de la región y afirmó que "refuerzan precisamente por qué tales acciones son necesarias".
El representante estadounidense alabó la decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump, que anunció el operativo esta madrugada, y aseguró que este es "un momento histórico" que requiere "claridad moral".
"La paz no se preserva apaciguando a quienes amenazan. La paz se preserva con fortaleza frente al terror. La historia nos ha enseñado que el costo de la inacción es mucho mayor que el peso de la acción decisiva. Y nuestro presidente, el presidente Trump, ha tomado hoy esa acción decisiva", concluyó
El secretario general de la ONU, António Guterres, por su parte advirtió ante el Consejo de Seguridad de que los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní constituyen "una amenaza para la paz" y podrían generar una cadena de acontecimientos de "graves consecuencias" si no cesan las hostilidades.
El jefe de la ONU insistió al comienzo de la sesión, convocada de urgencia tras los ataques, en que la región y el mundo necesitan una "salida inmediata" a la crisis y pidió "actuar responsablemente y juntos para alejar a la región y al mundo del abismo".
"Es necesario hacer todo lo posible para evitar una mayor escalada", enfatizó, e instó a todas las partes a "volver de inmediato a la mesa de negociaciones".
Guterres señaló que "se ha informado de la muerte de varios altos funcionarios, incluyendo, según fuentes israelíes, al líder supremo de Irán, Alí Jameneí. Pero eso no lo puedo confirmar. El espacio aéreo iraní ha sido cerrado y el país se encuentra bajo un apagón casi total de internet".
"Los ataques han causado un número considerable de víctimas civiles. La acción militar se está expandiendo rápidamente por la región, creando una situación cada vez más volátil e impredecible y aumentando el riesgo de errores de cálculo", aseveró.
El diplomático portugués insistió en la importancia de que los Estados miembros "cumplan con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluida la Carta de la ONU" y pidió que respeten el derecho humanitario internacional, protejan a los civiles y garanticen la seguridad nuclear en la región.
"No hay alternativa viable a la solución pacífica de los conflictos internacionales", afirmó, y reiteró que una paz duradera solo puede alcanzarse mediante "medios pacíficos, un diálogo genuino y negociaciones".