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El Banco Central Europeo (BCE) aprobó provisión urgente de liquidez extraordinaria para los bancos griegos, según fuentes bancarias citadas por medios alemanes. El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se reunió de forma extraordinaria a las 10.00 horas GMT para decidir si amplia la provisión urgente de liquidez para Grecia tras la intensificación de la fuga de capitales.

La reunión por teleconferencia para discutir una petición de aumento de la provisión urgente de liquidez de más de 3.000 millones de euros del Banco de Grecia se enmarca dentro de un procedimiento normal, según fuentes cercanas a la situación.

La petición, que responde al aumento de la fuga de depósitos de los bancos griegos, se produce un día después de que el BCE aumentara en 1.100 millones de euros la provisión urgente de liquidez para los bancos griegos, hasta el máximo de 84.100 millones de euros. El miembro francés del comité ejecutivo del BCE, Benoit Coeuré, dudó ayer de que los bancos griegos puedan abrir el lunes, en un entorno de gran incertidumbre.

Se calcula que el jueves salieron de los bancos griegos más de 1.000 millones de euros. Círculos bancarios citados por los medios griegos aseguraron que la situación está "controlada" y recordaron que en junio de 2012, en el fragor de la convocatoria de las segundas elecciones generales en solo un mes, las salidas de depósitos eran el doble de las que está habiendo ahora.

El Gobierno griego reaccionó ayer con dureza a informaciones aparecidas en la prensa, según las que estaba preparando un plan de control de capitales, y aseguró que este tipo de informaciones tan solo persiguen "provocar disturbios" y "desestabilizar la economía".

TSIPRAS: ESTOY EN RUSIA PORQUE EUROPA YA NO ES EL CENTRO DEL MUNDO

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, atascado en sus negociaciones con los acreedores, que le exigen más reformas a cambio de ayuda, advirtió hoy en Rusia de que Grecia tiene más alternativas a la UE y que al pueblo griego no le asusta "llegar a puertos más seguros".

"Estamos en medio de una tormenta, pero somos un pueblo que sabemos manejar el mar y la tormenta no nos asusta, ni la posibilidad de descubrir nuevos océanos y llegar a puertos más seguros", afirmó en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

El primer ministro heleno, cuyo Gobierno sufre fuertes presiones para aceptar las recetas de austeridad de sus acreedores, subrayó que "el así llamado problema griego no es un problema griego, sino un problema europeo".

"Se trata de si la UE será capaz de recuperar sus principios de solidaridad y justicia social", dijo Tsipras, tras el fracaso ayer en Luxemburgo de las negociaciones con el Eurogrupo para desbloquear el último tramo del rescate a la economía griega.

Reiteró que la política económica de "ajustarse el cinturón" impuesta por Berlín y Bruselas es "un camino que no conduce a ninguna parte".

Hoy mismo, la Unión Europea ejerció nuevas presiones sobre Atenas con la esperanza de que Tsipras acepte la última oferta de los acreedores en la cumbre de líderes convocada de urgencia para el próximo lunes.

Las negociaciones de los últimos meses entre Grecia y los países de la eurozona no han logrado un acuerdo sobre una lista de reformas que permita al país acceder a los 7.200 millones de euros pendientes del rescate, al tiempo que Atenas ha ido perdiendo liquidez y enfrentándose a una salida de capitales.

"Muchos se preguntan por qué estoy hoy aquí y no en Bruselas", dijo Tsipras y explicó que viajó a San Petersburgo, en su segunda visita a Rusia en menos de tres meses, porque considera a este país como uno de los nuevos ejes del mundo multipolar.

Destacó que después de la crisis de 2008 el mundo es diferente, y agregó: "En Europa hemos tenido la ilusión de que somos el ombligo del mundo, cooperando solo con nuestros vecinos directos. Pero el centro del mundo ha cambiado de lugar, hay nuevas fuerzas a nivel político y económico".

El presidente ruso, Vladímir Putin, respaldó en el foro la postura de Tsipras y coincidió con él en que "el problema de Grecia no es un problema griego, sino de toda Europa".