Un libro destaca a Beyoncé, Lorde y Rosalía entre los discos clave del siglo XXI

Un libro destaca a Beyoncé, Lorde y Rosalía entre los discos clave del siglo XXI
Un libro destaca a Beyoncé, Lorde y Rosalía entre los discos clave del siglo XXI |Jenesaispop

"Lemonade" (2016) de Beyoncé, "Melodrama" (2017) de Lorde y "El mal querer" (2018) de Rosalía compiten en relevancia musical con "Kid A" de Radiohead o "Is This It" de The Strokes en el libro del periodista musical Sebas E. Alonso sobre los que, a su juicio, son los álbumes más destacados de esta centuria.

En "Un viaje por 200 discos clave del siglo XXI", recién editado, su autor se guía por las mismas y pioneras premisas con las que nació Jenesaispop, el medio digital que dirige y que ayudó a fundar en 2006, "espantados" por los "prejuicios hacia ciertos géneros musicales" de la prensa especializada del momento y convencidos de que no hay nada que se pueda calificar como "demasiado blandito".

Con ese "espíritu feminista y LGTB+", en el prólogo de esta obra Esteban se pregunta: "¿De verdad tiene sentido que el NME dedicara 56 cubiertas a Oasis y 4 a PJ Harvey?", y apuesta por intentar en su caso recoger no "los mejores discos del siglo XXI", sino ser "un viaje más llano a través de los discos que por una razón u otra han marcado el curso del pop".

Así, se colocan a la par trabajos que Brett Anderson habría podido calificar irónicamente como "discos para machotes", como "Is This It" (2001) de The Strokes o "Franz Ferdinand" (2004) de Franz Ferdinand, con otros como "Random Access Memories" (2013) de Daft Punk y su reivindicación de la música disco.

Con acento a menudo en el riesgo y el carácter experimental, entre sus destacados aparecen obras ya emblemáticas como "Kid A" (2000) de Radiohead o "Yankee Hotel Foxtrot" (2002) de Wilco, así como "The XX" (2009) de The XX o "My Beautiful Dark Twisted Fantasy" (2010) de Kanye West.

Pero donde resulta más novedosa esta obra es en el hincapié en trabajos con firma femenina a menudo olvidados en este tipo de selecciones, más allá de apuestas seguras como "Back To Black" (2006) de Amy Winehouse o "Let England Shake" (2011) de Pj Harvey.

De este modo, las grandes divas del pop encuentran eco entre estas páginas, como "Fever" (2001) de Kylie Minogue o "Confessions On A Dancefloor" (2005) de Madonna, al igual que "Loose" (2006) de Nelly Furtado, "Blackout" (2007) de Britney Spears, "The Fame Monster" (2009) de Lady Gaga o "Born To Die" (2012) de Lana del Rey.

No faltan compañeras de menor calado popular pero igualmente trascendentes, como "Body Talk" (2010) de Robyn, "Wounded Rhymes" (2011) de Lykke Li u "On A Mission" (2011) de Katy B.

La música española más ambiciosa reclama igualmente su espacio en estas páginas, de "Lujo ibérico" (2000) de La Mala Rodríguez a "Aniquilación" (2019) de Los Punsetes, pasando entre medias por "Hallelujah" (2001) de La Buena Vida, "El mundo según" (2006) de Sr Chinarro, "La revolución sexual" (2007) de La Casa Azul o, más recientemente, "Astronauta" (2018) de Zahara.

En su reinvidicación de los géneros, además del pop, tampoco se olvida su autor del reguetón, con reseñas de "Barrio fino" (2004) de Daddy Yankee, así como "Vibras" (2018) de J Balvin o "X100 PRE" (2018) de Bad Bunny.