'Autorretrato', Ángeles Santos | Ángeles Santos
(Actualizado

Es una de las joyas de la corona del Museo Reina Sofía. Un enorme lienzo de 3x3 metros. pintado con una paleta sombría que crea una atmósfera onírica en tonos violeta, azules y blancos. Cuando se presentó ante el público por primera vez, en el Salón de Otoño de Madrid de 1929, causó una auténtica conmoción.

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Los asistentes al Salón no podían creer lo que veían. Boquiabiertos contemplaron un cuadro que desafiaba los convencionalismos sociales de la época. Una obra que fusionaba surrealismo con cubismo y se adelantaba a las tendencias de vanguardia con que los artistas experimentaban en aquel momento por toda Europa. El impacto fue enorme.

Pero lo más impactante de todo fue su autora.

El cuadro había sido pintado por una niña de 17 años de Valladolid. Una niña que no tenía formación alguna en los movimientos de vanguardia europeos cuya existencia incluso desconocía. Una niña que apenas había recibido alguna clase de pintura.

Sin contexto, sin formación, sin información, Ángeles Santos pintó una obra maestra

Sin contexto, sin formación, sin información, Ángeles Santos pintó una obra maestra que se convertiría en una obra fundamental del arte español.

Su talento precoz, su originalidad, su intuición artística, su innovación técnica, llamó poderosamente la atención de intelectuales como Ramón Gómez de la Serna, Federico García Lorca o Juan Ramón Jiménez, que quedaron tan impresionados que viajaron a Valladolid exclusivamente para conocer a la niña.

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Gómez de la Serna quedó particularmente deslumbrado con el talento de la joven. Así lo describió: “En el Salón de Otoño, que es como submarino del Retiro, náufrago de hojas y barro, ha surgido una revelación: la de una niña de diez y siete años. Ángeles Santos, que aparece como Santa Teresa de la pintura, oyendo palomas y estrellas que le dictan el tacto que han de tener sus pinceles”.

‘Un mundo’

'Un mundo', obra maestra de Ángeles Santos Torroella | MUSEO REINA SOFÍA

El cuadro se titulaba ‘Un mundo’. Y eso es lo que había pintado Ángeles: “quería pintar todo lo que había visto en mi vida: casas, un cine, un campo de fútbol, la playa, cosas, recuerdos.... Así que le dije a mi padre que quería hacer una pieza grande”.

En el centro del lienzo la nadolescente pintó el mundo. Pero no un mundo redondo ni un globo. Ella pintó un mundo cúbico y anguloso que rompe la perspectiva clásica y permite contemplar el interior de las casas y la intimidad de sus habitantes.

Las mujeres destacan en el lienzo, llevan todo el peso y protagonismo de la obra. Figuras poderosas que mantienen el orden del universo.

En el exterior del mundo cúbico unas figuras extrañas de mujeres de cabellos largos rodean el mundo cúbico.. Algunas encienden estrellas con la luz del sol, otras vestidas de blanco circulan en procesión. En la esquina inferior derecha unas mujeres acunan a sus hijos al ritmo de la música. Otro grupo de ellas desciende por unas gigantescas escaleras.

Un talento precoz e intuitivo

'La Tía Marieta', de Ángeles Santos | COLECCIÓN JULIÁN GRAU

Ángeles Santos Torroella había nacido en Portbou (Gerona) el 7 de noviembre de 1911 y enseguida destacó en el colegio por sus dibujos. Se inició en la pintura a los 14 años en el colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Sevilla. Su padre era inspector de aduanas y eso llevó a la familia a cambiar con frecuencia de domicilio.

Ángeles realizó sus primeros cuadros en Portbou. Pintó lo que tenía más a mano: retratos de su familia. Con 16 años la familia se trasladó a Valladolid y la niña participa, con su obra ‘La tía Marieta’, en el ‘Salón de Artistas Vallisoletanos’, su primera aparición pública.

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Pero su gran consagración tuvo lugar en el Salón de Otoño de Madrid con ‘Un mundo’. Para pintarlos, Ángeles se inspiró en el poema de Juan Ramón Jiménez, ‘Alba’ y pidió a su padre que le comprara un gran lienzo, que le ayudó a clavar a la pared.

Una vez terminado el cuadro y como ya en Valladolid había obtenido éxito, se animó a enviar ‘Un mundo’ a la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) organizadores del Salón de Otoño de Madrid, para que lo evaluaran. Por supuesto, el cuadro fue seleccionado. Y artistas, intelectuales y críticos se rindieron ante el talento de la joven pintora.

Después de ‘Un mundo’

'Tertulia', de Ángeles Santos | MUSEO REINA SOFÍA

Un año después, en 1930, el padre de Ángeles ingresa a su hija en un sanatorio mental por ‘nerviosismo y depresión’, lo que horroriza a muchos de sus seguidores. Ramón Gómez de la Serna protesta públicamente y denuncia el internamiento de Ángeles en la Gaceta Literaria (abril de 1930). Ángeles sale del sanatorio, tras más de un mes internada y vuelve a pintar.

En 1936, Ángeles se casa con el también pintor Emilio Grau con quien tiene un hijo. En eso momento deja de pintar. Cuando retoma los pinceles, su obra ya no es la misma: ha perdido atrevimiento.

La obra de Ángeles Santos fue creciendo y participa en exposiciones y muestras. Cuando llega la Guerra Civil, su marido, Emilio Grau se marchó a Paris pero ella, embarazada del futuro pintor Julián Grau, se instala en Canfranc con sus padres.

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El matrimonio estuvo 25 años separado. Durante ese tiempo, Emilio conoció a otra mujer y vivió con ella durante años. Cuando esta mujer falleció, Emilio y Ángeles se reunieron, volvieron a vivir juntos y fijaron su residencia en Paris.

Ángeles Santos falleció en Madrid el 3 de octubre de 2013. Nos dejó muchas obras posteriores que demuestran su talento pero ninguna superó la genialidad, el impacto ni la relevancia histórica de ‘Un mundo’, la obra que pintó con apenas 17 años y que hoy se puede contemplar, y disfrutar en el Museo Reina Sofía de Madrid.