Ya no es necesario viajar a un destino tropical para encontrarse con mosquitos capaces de transmitir enfermedades. El mosquito tigre, una especie originaria del sudeste asiático, lleva más de dos décadas asentado en España y continúa ampliando su área de presencia.
El primer ejemplar de mosquito tigre detectado en España apareció en 2004 en Sant Cugat del Vallès, en Cataluña. Desde entonces, esta especie se ha extendido por diferentes zonas del territorio, especialmente por el área mediterránea y las islas Baleares. Estudios de seguimiento han constatado una expansión progresiva del mosquito desde su llegada al país.
El calor favorece la expansión de los mosquitos
Los inviernos más suaves y los periodos cálidos cada vez más prolongados crean condiciones favorables para la supervivencia y expansión de determinadas especies. A ello se suma el aumento de los desplazamientos internacionales, que facilita la llegada de especies invasoras a nuevos territorios.
El mosquito tigre puede actuar como vector de enfermedades como el dengue, el chikungunya o el virus del Zika. Su presencia no significa que estas enfermedades estén circulando de forma generalizada en España, pero sí convierte en especialmente importante la vigilancia de estas especies y la prevención de sus picaduras.
El virus del Nilo, otro ejemplo de riesgo
La presencia de mosquitos capaces de transmitir enfermedades no se limita al mosquito tigre. En Andalucía, la vigilancia sanitaria mantiene bajo seguimiento al mosquito del género Culex, principal vector del virus del Nilo Occidental.
La Junta de Andalucía ha confirmado en distintas ocasiones la circulación del virus en mosquitos y mantiene programas de vigilancia entomológica, animal y humana. En julio de 2026, por ejemplo, se declararon áreas en alerta en varios municipios de Sevilla tras detectar mosquitos portadores del virus.
Cómo protegerse de las picaduras
Los expertos y las autoridades sanitarias recomiendan adoptar medidas de protección, especialmente durante los periodos de mayor actividad de estos insectos. Utilizar repelentes, vestir ropa que cubra brazos y piernas y colocar mosquiteras son algunas de las principales recomendaciones.
También es importante evitar que se acumule agua estancada en balcones, jardines, terrazas o patios, ya que estos pequeños depósitos pueden convertirse en lugares de cría para algunas especies de mosquito.
La prevención cobra especial importancia para las personas más vulnerables. La presencia de estos insectos ya no es un problema exclusivo de quienes viajan a países tropicales: determinadas zonas de la costa mediterránea, Baleares y otras áreas de España ofrecen condiciones adecuadas para su expansión.