Solo tiene 20 años y en su vitrina ya luce el Abierto Británico amateur, un top diez en este torneo a nivel absoluto, así como el Europeo individual y por equipos con España y ser la número dos del mundo en el ránking no profesional.
Paula Martín, nacida en Madrid, es una de las grandes promesas del golf español después de haber irrumpido en 2025 con un ramillete de éxitos que la han situado en el primer plano y que han alimentado las expectativas sobre lo que pueda conseguir en un futuro cuando salte a la arena del profesionalismo.
“Ha sido un año excepcional. No me lo esperaba. Mis objetivos siempre han sido muy ambiciosos. Hasta que no ha pasado un poco más de tiempo, no he podido mirar atrás, reflexionar y darme cuenta de lo que he conseguido. Y con ganas de más”, resume Martín su temporada en una entrevista con Efe.
A mediados de junio, aún con 19 años, la golfista madrileña emergió al conquistar el British amateur, algo que solo habían conseguido cinco españolas, las últimas, Carlota Ciganda, en 2007, y Azahara Muñoz, en 2009.
El título le dio billete para disputar a finales de julio el AIG Women´s Cup, el Abierto Británico absoluto, donde quedó octava, lo que le valió ser la mejor amateur y obtener plaza para la edición de 2026, en el que jugará otros dos grandes, el Abierto de Estados Unidos y el Campeonato Chevron.
Días antes, firmó otra gesta al proclamarse campeona de Europa, poniendo la guinda a una campaña sobresaliente. “Me doy un 9,25. Siempre se pueden hacer las cosas, pero estoy muy satisfecha”, apunta Martín a modo de balance.
Entrenada por el exgolfista Alejandro Larrazábal, la jugadora madrileña estudia el grado de Ciencia, Tecnología y Sociedad en la prestigiosa Universidad de Stanford, en California, la misma donde se formó el legendario Tiger Woods.
Tiene claro que no se hará profesional hasta que complete sus estudios en verano de 2027: “Los años de universidad son muy especiales y al final no van a volver. Mi experiencia en Stanford está siendo increíble. Quiero aprovechar la oportunidad para estar lo más preparada en un futuro para dar el paso al profesionalismo”.
Paula Martín, aficionada al Atlético de Madrid, no viene de estirpe golfística. Cuando tenía ocho años, una amiga la invitó a jugar, le gustó y se apuntó a clases.
A partir de ahí, se enamoró de un deporte en el que idolatra al fallecido Severiano Ballesteros, por el legado que dejó, y a Ciganda, la principal referencia del golf profesional español desde hace varios años. “Es el espejo donde todas nos miramos”, remarca la madrileña.
Con vistas a 2026, Paula Martín tiene entre sus objetivos asaltar el liderato del ránking mundial amateur, donde ocupa la segunda posición, por detrás de la estadounidense Kiara Romero.
“A nivel de puntos, está un poco lejos, pero si decide hacerse profesional antes y sigo con una buena trayectoria, lo veo factible. Es un objetivo ambicioso, pero será consecuencia de los grandes resultados que puedan venir”, relata.
Admite que hay expectativas altas sobre ella, lo que le hace sentirse “súper orgullosa”, pero con los pies en el suelo. “Hay que saber mantenerse un poco al margen de eso. Sigo siendo Paula y eso no va a cambiar nunca”, precisa.
Confiesa que sus sueños pasan por representar a España en unos Juegos Olímpicos, participar con Europa en la Copa Solheim y, sobre todo, conquistar torneos grandes. “Ninguna española lo ha ganado”, resalta para destacar lo histórico del reto.
Junto a jugadoras como Andrea Revuelta, Carolina López-Chacarra, Carla Bernat o Rocío Tejedo, Paula Martín forma parte de una generación de oro del golf español destinada, según coinciden los expertos, a escribir páginas exitosas después de que ya conquistaran el Europeo por equipos conquistado en julio.