Dean Huijsen se ausentó del último entrenamiento del Real Madrid antes de la disputa del partido de vuelta de la ronda previa a los octavos de final de la Liga de Campeones, ante el Benfica, y seguirá de baja por segundo partido consecutivo por una lesión muscular en el gemelo de la pierna derecha.
El Real Madrid encarará el duelo europeo ante el Benfica, con la ventaja de un tanto obtenida en Lisboa (0-1), con las bajas de Huijsen y Éder Militao en el centro de la defensa, y de Dani Ceballos y Jude Bellingham en el centro del campo.
Los cuatro fueron las ausencias en el entrenamiento del martes en la Ciudad Real Madrid, en el que se pudo ver en los minutos iniciales abiertos a la presencia de los medios de comunicación al uruguayo Fede Valverde, recuperado de las molestias musculares que provocaron su cambio en El Sadar, y al brasileño Rodrygo Goes por tercer día en el grupo.
Sin embargo, el regreso de Rodrygo tras superar una tendinosis en el isquiotibial de su pierna derecha tendrá que esperar al próximo lunes, en partido de LaLiga ante el Getafe, al tener que cumplir su segundo y último encuentro de sanción en la Liga de Campeones.
Completaron la sesión con el primer equipo los centrocampistas del Castilla que ya han debutado con Álvaro Arbeloa, Jorge Cestero, Manuel Ángel y Thiago Pitarch.
Casi 1.800 efectivos para la seguridad del Real Madrid-Benfica
Cerca de 1.800 efectivos conformarán el dispositivo de seguridad que la Delegación del Gobierno en Madrid activará para el partido de vuelta de octavos de final de la UEFA Champions League que enfrentará al Real Madrid y al Benfica este miércoles a partir de las 21.00 horas en el estadio Santiago Bernabéu.
Este partido ha sido catalogado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.
Esto implica que los clubes están obligados a adoptar medidas de seguridad adicionales en el sistema de venta de entradas, separación de las aficiones dentro de los recintos deportivos y el control de accesos al estadio.
El operativo, que se encargará de vigilar las zonas aledañas al estadio para prevenir incidentes, estará formado por agentes de la Policía Nacional -procedentes de la Unidad de Intervención Policial, la Brigada Provincial de Información, Brigada móvil, Guías caninos, Subsuelo, Servicio aéreo y drones— y de la Policía Municipal de Madrid.
También intervendrán en este dispositivo Samur-Protección Civil, bomberos, y vigilantes y auxiliares de seguridad del Real Madrid. En el servicio de Metro se reforzará la presencia de vigilantes.
Se prevé la asistencia de más de 4.200 aficionados portugueses con entrada en un estadio con aforo de 73.000 espectadores. Para agilizar el trabajo de los agentes, se recomienda a todos los asistentes al estadio que acudan con antelación para pasar los controles de seguridad establecidos.