Control de tráfico |
(Actualizado

El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil, reforzará los controles nocturnos que se están realizando en las carreteras de salida de las grandes ciudades para evitar que de madrugada se produzcan desplazamientos no permitidos por el estado de alarma.

De esta manera, la DGT intensifica estos controles para que durante el periodo de Semana Santa en el que nos encontramos los ciudadanos no se desplacen injustificadamente creyendo que la vigilancia en las carreteras es menor durante esas horas.

Además de los controles móviles que se instalan en todas las vías, la DGT junto a la Guardia Civil ha dado instrucciones a los agentes para que controlen de forma rigurosa el cumplimiento de las restricciones de circulación impuestas.

Este viernes 3 de abril, se produjo un descenso de un 87 por ciento del tráfico de vehículos ligeros, aunque hay zonas de la península en las que el porcentaje es algo menor. El fin de semana anterior la ATGC realizó más de 7.000 controles, en los que se controlaron más de 128.000 vehículos y se interpusieron 3.700 denuncias.

La Policía observa un "cierto relajamiento" de la población ante las normas

La Policía Nacional ha observado "un cierto relajamiento" de la población respecto al cumplimiento de las normas derivadas de la declaración del estado de alarma con un mayor número de sanciones, detenidos y "comportamientos insolidarios" cuando se cumplen tres semanas de confinamiento.

En rueda de prensa posterior a la reunión del comité de seguimiento de la pandemia, el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, José Manuel Santiago; y el subdirector general de Logística e Innovación de la Policía Nacional, José García Molina, han dicho que las fuerzas de seguridad detuvieron este viernes a 96 personas y practicaron 11.153 sanciones.

Además, la Guardia Civil controló a 147.108 personas en las carreteras españolas e interceptó a 2.784 vehículos mientras que la Policía Nacional denegó la entrada de 154 vehículos en las fronteras terrestres con Francia y Portugal de 5.318 controles.

Con estos datos, García Molina ha advertido de un "cierto relajamiento en las normas" porque "están aumentando las detenciones y las sanciones".