La Complutense rastreará el coronavirus en la saliva de sus alumnos y personal

Alumnos voluntarios para un estudio sobre la Covid
Alumnos voluntarios para un estudio sobre la Covid |EUROPA PRESS

La Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha puesto en marcha un sistema para la monitorización continua del coronavirus en la comunidad universitaria, mediante detección en saliva con un procedimiento "perfectamente fiable, comparable con el análisis o el diagnóstico que hace el hospital", afirman.

El proyecto Covid-LOT ha empezado con el análisis de 600 estudiantes de los colegios mayores de la UCM y la creación de una sala logística en la Facultad de Biológicas, donde la Unidad de Genómica analiza las PCR en tiempo real con una dotación de dos técnicas de laboratorio y dos cabinas de bioseguridad BL2.

"No se puede analizar aún a todo el colectivo universitario, pero sí a la mayor parte del personal y grupos de estudiantes específicos"

Según el decano de Ciencias Biológicas, Jesús Pérez Gil, “ya han comenzado las pruebas con lotes de tanteo, tanto de profesores como de alumnos; en concreto, de los estudiantes de los colegios mayores y el personal docente e investigador (PDI) y de administración y servicios" (PAS) de esa facultad.

Incrementar el rastreo

"Se ha visto que el dispositivo funciona. Ahora, evidentemente, la dificultad es ir escalándolo e incorporando más grupos, tanto de estudiantes como de personal”, añade el decano.

Con las infraestructuras actuales “no se puede analizar aún a todo el colectivo universitario, pero sí a la mayor parte del PDI y del PAS" y grupos de estudiantes específicos, pero según aumente el ritmo de trabajo y se optimicen los protocolos, se incrementarán los recursos.

"Se ha visto que el dispositivo funciona. Ahora la dificultad es ir escalándolo e incorporando más grupos, tanto de estudiantes como de personal”

La experiencia adquirida en la primera ola por el laboratorio de la UCM que participó en el análisis de muestras de las residencias de mayores madrileñas, ha permitido optimizar el proceso. Así, en lugar de hisopos nasofaríngeos, se hace "una detección directa en saliva, en muestras que puede ser fácilmente tomadas por las propias personas que se van analizar”.

Para el rector Joaquín Goyache, la complejidad de este proyecto ha supuesto "un esfuerzo personal de muchos investigadores y técnicos de laboratorio que han luchado contra la burocracia de la administración pública, que pone muchas barreras".