Los pueblos de la España vaciada, acostumbrados a carreteras prácticamente desiertas y a recuperar algo de actividad durante los meses de verano, viven este miércoles una jornada excepcional. Miles de personas se han desplazado hasta estas localidades para contemplar el eclipse solar total, convirtiendo pequeños municipios en improvisados puntos de asistencia masiva. Sus habitantes esperan que el fenómeno astronómico sirva también para dar visibilidad a unos territorios que reclaman volver a estar en el mapa.
En Cataluña, Tarragona será uno de los lugares privilegiados para disfrutar del eclipse total. Algunas comarcas del sur de la provincia podrán contemplar una fase de totalidad de hasta un minuto y medio, una oportunidad única que ha movilizado ya a miles de personas y que está generando una gran expectación entre vecinos y visitantes.