En la localidad madrileña de Braojos han colgado el cartel de completo en sus casas rurales porque han tenido mucha afluencia de público. Han llegado turistas nacionales y extranjeros que ya habían reservado habitaciones desde primeros de año, todo para no perderse el eclipse.
En el bar del pueblo, Juan Carlos ultima los preparativos para ver el eclipse esta noche. Para él no ha sido una semana corriente. Ha duplicado sus ganancias. En las terrazas, los habitantes han notado como poco a poco se ha llenado el pueblo. La locura se ha desatado en las casas rurales donde las reservas están llenas desde hace meses.