Alberto Borobia, de Ensayos Clínicos del Hospital La Paz: "Lo más difícil es encontrar voluntarios de más de 65 años"

Este lunes comienza la inoculación del proyecto de vacuna española en el hospital cántabro, y este martes se hará en los voluntarios de dos hospitales de Madrid: La Paz y La Princesa.

En Madrid Directo Onda Madrid hemos escuchado a Francisco Abad, Jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital de La Princesa, que además es coordinador de la prueba de la vacuna, y con Alberto Borobia, Coordinador de la Unidad Central de investigación Clínica y ensayos clínicos de La Paz.

"Hay varias vacunas con la estructura similar a la nuestra"

Francisco Abad ha explicado que lo primero ha sido el cribado de los voluntarios, ya que no todos valen. Por ejemplo, no pueden tener patologías de ningún tipo. Tampoco han podido pasar la enfermedad ni haber estado en contacto con ella, por eso también se les hace una prueba PCR y un test serológico. El perfil del voluntario que participará en la prueba de esta vacuna es muy variado, ya que hay personas de todas las edades, incluso alguno a partir de 65 años. Se busca evaluar la eficacia de la vacuna en todos los sectores.

Abad también ha comentado que esta vacuna se parece mucho a otras que ya están en el mercado para otras enfermedades, como el tratamiento del ‘Ebola’. “Hay varias vacunas que se están desarrollando que tiene una estructura similar a la nuestra. La respuesta de anticuerpos habrá que evaluarla en los ensayos clínico para ver cuál se comporta mejor”.

El procedimiento con los voluntarios es el siguiente: se citan de una forma organizada “solo aquellos sujetos que han demostrado que están sanos, y no tienen PCR positiva ni test serológico positivo” . Se irán distribuyendo en grupos pequeños para tomar muestras en pequeños grupos.

Coordinación entre los dos hospitales

Son dos grupos de la universidad autónoma de Madrid que trabajan en colaboración y en base a un mismo protocolo. “En los centros de Madrid obtenemos más muestras para poder evaluar mejor la respuesta ante la vacuna”.

Alberto Borobia, coordinador de la vacuna en el Hospital La Paz, es compañero de departamento de Francisco Abad. Alberto ha comentado que para La Paz ha sido un reto poder hacer todo el proceso de selección de voluntarios en un plazo tan corto de tiempo. En su caso, a 75 voluntarios.

“Hay dos cortes de dad, una de 18 y 55 años, que ha sido relativamente fácil, y en nuestro caso se han ofrecido voluntarios del hospital y de la universidad de medicina. Tenemos para este corte de edad muchos voluntarios y reserva. Para la corte de más de 65 años ha sido más complicado. Aún no hemos terminado de completar este grupo de 25 voluntarios”.

"Para el grupo de más de 65 años ha sido más complicado. Aún no hemos conseguido los 25 voluntarios"

“Tienen más miedo, es una población que es más difícil de acceder, ya que no manejan redes sociales… y hay muchas visitas durante 14 o 18 meses, y no es lo mismo para una persona de 30 0 40 años que para una de 70 realizar tantas visitas al hospital”.

Francisco por su parte ha recordado que la seguridad es lo más importante, por eso en la fase dos se buscan voluntarios que no tengan otras enfermedades. Y de ahí también que sea tan difícil encontrar personas mayores de 65 años sin patologías.

“Estamos en la mitad de desarrollo”, ha dicho Alberto, “deberemos evaluar la seguridad principalmente. En el caso de la fase dos, es probable que a principios del año que viene tengamos algunos datos, pero el proceso puede tardar entre 14 y 18 meses”.

El positivismo de Pons

En el programa también ha participado el enfermero Joan Pons, voluntario español de la vacuna de Oxford.

Joan ha comentado que está orgulloso de que haya tantos voluntarios en España “la gente es muy solidaria”.

La vacuna de Oxford se encuentra en fase tres y en el caso de Joan Fons, en su grupo le dieron una sola dosis y se tomó paracetamol para el dolor de cabeza. “Aquellos que no la tomaron, sí tuvieron dolor de cabeza”.

Joan Pons dice tener mucha fe en la vacuna, más aún tras conocer a la doctora que estaba al frente del proyecto, que además se la dio a sus hijos. “Yo pensé que si una madre cree que es segura para dársela a sus hijos, será segura para mí”