Un viaje fotográfico e histórico a la Navidad madrileña

Niña tocando la Zambomba.
Niña tocando la Zambomba. |Santos Yubero

La Navidad está a la vuelta de la esquina. Ya no queda nada para volver a disfrutar de estas fechas tan señaladas. La alegría de los más pequeños al abrir sus regalos, la felicidad de los mayores al ver a la familia reunida, los propósitos y esperanzas de un año nuevo.

Estas fiestas serán algo diferentes debido a la pandemia: reuniones limitadas y hasta una hora determinada. Pero, a pesar de las dificultades, la emoción y el cariño que trasmite el "espíritu navideño" seguro que seguirá estando en cada hogar.

Sin embargo, estas no van las únicas navidades que vayan a tener algo de especial. Y es que la manera de celebrarlas ha ido cambiando con el paso del tiempo. No hay más que preguntar a nuestros mayores para ver lo diferente que es la Navidad de hoy en día a como lo era no hace tanto tiempo.

Pedro Montoliú, cronista de la Villa de Madrid, nos cuenta que "durante los siglos XVII y XVIII, la Navidad prácticamente solo se celebraba entre la nobleza y la corte. Mientras ellos hacían grandes comilonas, el pueblo salía a las calles a hacer ruido con todo tipo de objetos, como zambombas, castañuelas, rabeles, panderos, panderetas o chicharras".

Y es que, muchas de las tradiciones de antes, o bien han caído en desuso y se han adoptado otras nuevas o han ido evolucionando hasta como las conocemos en la actualidad. Te proponemos un recorrido fotográfico a través de la Navidad del Madrid de antaño.

Muchas de las siguientes fotografías nos las han cedido "It's old Madrid", un blog dedicado a publicar el Madrid antiguo, actual y del futuro. Podéis visitarles en Instagram, Twitter y Facebook.

Las luces de Navidad

En contra de lo que dice la letra del villancico, en Madrid no hay "blanca Navidad", sino una Navidad de mil colores. Y es que, para estas fechas, las calles y los establecimientos madrileños se engalanan de multicolores luces, convirtiendo el alumbrado navideño en una de las atracciones de la ciudad.

Madrid enciende la Navidad
Madrid enciende la Navidad
Madrid enciende la Navidad

Madrid enciende la Navidad

Montoliú nos explica que el origen de poner las luces viene de la Antigua Roma: "era costumbre encender hogueras en honor de Saturno. Durante las fiestas de Saturnalia, que comenzaban el 17 de diciembre, se iluminaba toda la ciudad".

No fue hasta los años 60 cuando llegó el alumbrado eléctrico a Madrid, concretamente en 1962. Aunque solo fue en una zona muy reducida, el alcalde de entonces, José Finat y Escrivá de Romaní, fue reconocido por las crónicas de la época con el sobrenombre de "alcalde de la luz".

"Para Madrid fue una sorpresa, ya que su alumbrado siempre ha sido muy pobre. El concentrar durante las fechas navideñas una cantidad de luces excesiva en unas pocas calles, que no era lo normal en comparación con el resto de la ciudad, fue un asombro para los vecinos", cuenta Montoliú.

"El alumbrado eléctrico de Navidad no llegó a Madrid hasta los años 60"

A lo largo de los años, el motivo de los luminosos adornos ha ido variando, pero siempre manteniendo las alusiones a Santa Claus, los reyes Magos, la estrella de Belén o el invierno.

Iluminación navideña en la Carrera de San Jerónimo de Madrid, 1965. |Pepe Campúa
Puerta del Sol en las Navidades de 1974. |Archivo Regional Comunidad de Madrid
Alumbrado navideño en la plaza de Callao en 1974. |Archivo Regional Comunidad de Madrid
Colocación de la decoración navideña en el Corte Inglés de la calle Preciados en 1987. Archivo Regional Comunidad de Madrid. |Felipe Bayón Suarez

Venta de pavos ambulante

Cuando se acercaban las fiestas navideñas era frecuente encontrar en plazas y calles de Madrid numerosos vendedores de pavos y pollos, que los madrileños compraban y alimentaban en sus casas hasta la comida de Navidad.

Venta de pavos en Madrid, entre 1905 y 1908. Foto del archivo George Eastaman. |Chusseau-Flaviens
Venta de aves en la Plaza Mayor hacia 1908. Colección George Eastman. |Chusseau Flaviens
Pavera en la Plaza de Santa Cruz. 1925. |Fotografía de Alfonso

El navideño mercado de la Plaza Mayor

El mercado de Navidad de la Plaza Mayor es el lugar idóneo para encontrar los mejores adornos para estas fechas, así como productos típicos.

El mercadillo, tal y como lo conocemos hoy en día, data de los años 40, pero su origen se remonta varias décadas atrás. "Hasta el siglo XIX, el mercado de la Plaza de Santa Cruz era un mercado de frutas que estaba todo el año y se extendía por las calles aledañas. A partir de ese momento se llevan allí productos como turrones y dulces", explica Montoliú.

Grabado-ilustración del mercado navideño instalado en las inmediaciones de la Plaza de la Santa Cruz de Madrid hacia 1869. |Anónimo

Este mercado se concentró en la Plaza Mayor junto con el mercado de alimentos que había allí. En estos puestos también se vendían instrumentos de música como zambombas o panderos y muchos madrileños acudían a él para comprar los pavos vivos a las paveras. "La comida típica de Navidad era el pavo y la lombarda, que adquirían en este mercado", nos cuenta Montoliú.

Plaza Mayor de Madrid, entre 1905 y 1908. Foto del archivo George Eastaman. |Chusseau-Flaviens
Puestos navideños en la Plaza Mayor de Madrid, 1960. |Foto EFE
Mercado de Navidad de la Plaza Mayor de Madrid, 1961. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. |Martín Santos Yubero

La tradición de poner el belén

"El primer belén fue un belén viviente que montó San Francisco de Asís en 1223 en una gruta de Italia. Ya a Felipe II le regalaron unos belenes de coral, plata y esmalte. Pero el gran impulsor fue Carlos III", explica Montoliú.

A su llegada a España, Carlos III quiso mantener la tradición italiana de montar un belén en el Palacio durante la Navidad. De esta manera, ya en el siglo XVIII, se extendió la tradición belenística, primero entre la nobleza y después a los hogares.

Para encontrar los puestos de belenes y artículos navideños, los madrileños tenían que dirigirse a la Plaza de Santa Cruz y las calles de los alrededores, como la de Esparteros.

Puesto belenes en la Plaza de Santa Cruz de Madrid en 1933. |Autor desconocido

La Cabalgata de Reyes

Aunque Papá Noel le ha ganado mucho terreno a los Reyes Magos, tradicionalmente siempre ha sido la Noche de Reyes la más emocionante para los pequeños de cada casa. En la madrugada del 5 al 6 de enero, las tres majestades de Oriente les traerán los juguetes que han pedido.

Niños ante un escaparate lleno de juguetes en 1959. |Martín Santos Yuberos
Cabalgata de los Reyes Magos. Año desconocido. |Autor desconocido

En el año 1929, el diario "El Heraldo de Madrid", con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid y la diputación provincial, organizó la primera Cabalgata de Reyes de la que se tiene constancia. En ella contaron con artistas del Circo Price. La comitiva recorrió las principales calles de la ciudad y acabó en la Inclusa. La iniciativa gustó mucho a los madrileños.

Cabalgata de Reyes Magos en Madrid, 1929. |Gerardo Contreras

En 1935, la Agrupación de Editores Españoles, junto a personalidades como Ramón Gómez de la Serna, Salvador Bartolozzi y Antonio Robles, organizaron una cabalgata que comenzó en el Museo del Romanticismo.

Antonio Robles, Ramón Gómez de la Serna y Salvador Bartolozzi. Madrid, 5 de enero de 1935. |Autor desconocido

No fue hasta el año 1953 cuando el Ayuntamiento de Madrid comenzó a organizar de manera periódica la famosa Cabalgata de Reyes. A lo largo de todos estos años, los tres Reyes Magos han recorrido las calles madrileñas en diversos medios de trasporte, desde en vespa a en grúa.

Cabalgata de Reyes Magos celebrada en la mañana del 6 de enero de 1948. Gran Vía, Madrid. |Autor desconocido
Cabalgata de reyes organizada en 1959 por Radio Madrid. Calle Alcalá, Madrid. |Autor desconocido

"Ya llegan los Reyes Magos"

Pedro Montoliú, que además de ser cronista de la Villa de Madrid es autor del libro "Fiestas y tradiciones madrileñas", nos descubre una tradición de los madrileños durante el siglo XIX: gastaban una broma a los forasteros diciéndoles que iban a llegar los Reyes Magos y que repartirían monedas de oro y plata.

Al ritmo de la coplilla popular "Ya llegan los Reyes Magos. Toma la bota Damián, que cuanto más vino bebas, antes les verás entrar", los habitantes acompañaban a los inocentes, a los que hacían cargar con una escalera de un lado a otro para subirse a las tapias de la ciudad y ver si eran los primeros en ver la llegada de las majestades de Oriente.

"Ya llegan los Reyes Magos. Toma la bota Damián, que cuanto más vino bebas, antes les verás entrar"

"Mientas tanto, ellos bebían e iban haciendo ruido con zambombas y cencerros. Durante todo este recorrido, iluminaban las calles con los hachones y las antorchas que llevaban. Además, también hacían fogatas", cuenta Montoliú.

Sin embargo, esta práctica fue bastante criticada al no considerarse digna de un pueblo culto. "El escritor Mesonero Romanos, por ejemplo, la tildaba de una farsa irracional". La crueldad de las bromas llevó al alcalde, en 1882, a imponer multas a quien saliera a dar con los Reyes Magos.

La música de la Navidad

La Navidad de Madrid tiene su propia banda sonora. Los villancicos, acompañados de zambombas, panderetas, carracas y el sonido de las botellas de anís, se hacían eco por las madrileñas calles y plazas.

Niña tocando la Zambomba. |Santos Yubero
Niños probando zambombas en los puestos de la Plaza Mayor de Madrid. Años 60. |Autor desconocido

La Lotería de Navidad

Otro momento característico de estas fechas es el sorteo de la Lotería de Navidad. Los madrileños se agolpaban frente a las administraciones de lotería para comprobar si sus números resultaban ser los premiados.

«Esperando el Gordo». 1952. |Francesc Catalá- Roca
«Esperando el Gordo». 1952. |Francesc Catalá- Roca

Uvas, Nochevieja y Puerta del Sol

Cada Nochevieja, los madrileños tienen una cita en la Puerta del Sol. Eso sí, sin olvidarse las uvas.

"Este año se van a cumplir 111 años desde que se comen las uvas por Nochevieja", explica Montoliú. "Hay referencias de gente que ya en años anteriores se reunía delante del reloj de la Puerta del Sol, ya sea con uvas o con pasas. Pero fue en 1909 cuando hubo una gran cosecha de uva y se ocurrió la idea de repartirlas entre la gente".