Las niñas ya no quieren ser princesas, quieren ser hackers

Las niñas ya no quieren ser princesas, quieren ser hackers

Los hombres acaparan la lista de los hackers más conocidos mientras las estadísticas de la UGT aseguran que la brecha salarial de género ha aumento un 2,5% en los puestos de trabajo TIC. Siendo un 13% el número de programadoras en activo y un 7% en el ámbito de la ciberseguridad.

Las mujeres empleadas en el sector de los videojuegos no superan el 17%.

Según Montserrat Grañeras, responsable de la Unidad de Igualdad del MEFP, asegura que “la falta de vocación de las mujeres en las carreras científicas se debe en parte a la falta de modelos a seguir”.

Sin embargo, existen muchas referentes poco visibilizadas en la sociedad. Por ejemplo, la reconocida actriz, Hedy Lamarr, la precursora en plena Segunda Guerra Mundial de una de las tecnologías de comunicación más importante de nuestro tiempo: el wifi.

Ada Lovelace es considerada madre de la programación informática. Hija del famoso poeta británico Lord Byron y está considerada como la primera programadora de la historia. Diseñó una máquina analítica mecánica, capaz de calcular funciones algebraicas y almacenar cifras. Edith Clarke, patentó una calculadora gráfica.

Ángela Ruiz Robles, fue la española, precursora del ebook. Otro de los grandes historia de la historia es Radia Perlman, la madre de Internet. Ingeniera de redes y desarrolladora de software norteamericana, además de especialista en seguridad, aún sigue en activo. Está considerada la “madre de Internet”, ya que es la creadora del protocolo Spanning Tree.

Los datos apuntan que cada vez son más las mujeres que se inscriben en las carreras de tecnología. Pero, “para cambiar la situación” sostiene, Grañeras “es necesario desmontar en las escuelas los estereotipos para acercar a las chicas a lo tecnológico y contar la realidad.”