La Comisión Europea boicoteará la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina en protesta por la decisión de permitir que los atletas rusos y bielorrusos compitan bajo sus banderas nacionales.
El Comisario de Deportes, Glenn Micallef, considera "inaceptable" la decisión, como ha expresado en sus redes sociales, y no asistirá a la ceremonia, que se celebrará en Verona el 6 de marzo.
Las autoridades ucranianas tampoco acudirán al evento, como ha dicho el Ministro de Deportes, que ha calificado la medida de indignante.
La semana pasada ya tachó de irresponsable el llamamiento de Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, para levantar la prohibición a Rusia de participar en competiciones internacionales de fútbol.
La decisión adoptada por el Comité Paralímpico Internacional permitirá que seis atletas rusos y cuatro bielorrusos compitan, representando oficialmente a sus países, algo que tenían prohibido desde que empezó la guerra de Ucrania, y lo hacían como atletas neutrales individuales.