Los obispos, insatisfechos con la asignatura de religión en la LOMCE

"Lo pactado es la oferta obligatoria -de la asignatura- y la elección libre", ha recordado Gil Tamayo

sociedad

| 26.02.2015 - 15:17 h
REDACCIÓN

La Conferencia Episcopal Española (CEE) no está satisfecha por cómo ha quedado desarrollada la asignatura de religión en la Lomce, considera que su tratamiento es insuficiente, que no recoge el derecho de los padres a educar a sus hijos en función de sus creencias y reduce la duración de las clases.

Así lo ha afirmado el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, en rueda de prensa posterior a la reunión de la Comisión Permanente durante la cual ha denunciado que la asignatura de religión en la nueva ley no desarrolla "de manera completa" lo que establece la Constitución sobre el derecho de los padres de enseñar a sus hijos en el ámbito religioso.

Ha explicado que la duración de las clases de religión en Primaria ha quedado reducida a 45 minutos en Ceuta y Melilla, mientras que en el Bachillerato la asignatura se deja a la libre disposición de las comunidades o del propio centro educativo que puede establecerla como oferta, pero no está obligado a ello. "Lo pactado es la oferta obligatoria -de la asignatura- y la elección libre", ha recordado Gil Tamayo.

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española ha destacado que es decisión de los padres que su hijo curse o no la asignatura de religión y ha lamentado que se trata de un derecho que ni el Legislador ni las administraciones "han sabido plasmar".

"Lo que no podemos poner bajo sospecha es la religión como algo sospechoso de desestructuración social, que no pueda influir en el ámbito educativo", ha destacado para después advertir de que "quien se desentiende del hecho religioso, se desentiende de su propio conocimiento de su historia como pueblo". Así -ha añadido- tampoco el mundo árabe se entendería sin el Islam.

La Iglesia católica -ha dicho- lleva en España 2.000 años, "se ha adaptado y vive esa sociedad plural y quiere esa sociedad plural". "La Iglesia no quiere una sociedad confesional, quiere una sociedad aconfesional, donde uno pueda manifestar su religión, no pueda ser obligado a ejercitarla, ni pueda ser impedido para realizarla, de manera ordenada y conforme a las leyes", ha aseverado.

En este sentido, ha subrayado que "los niños musulmanes tienen el mismo derecho -a estudiar el hecho religioso musulmán en la escuela- que los niños católicos" y el Estado tiene la obligación de facilitárselo, "no sólo de reconocerlo". "Lo que pido para un niño católico, lo pido también para un niño de cualquier confesión religiosa, especialmente con las que el Estado ha llegado a un acuerdo de cooperación", ha afirmado.

En alusión a las críticas sobre el contenido de las clases de religión, Gil Tamayo ha recordado que quienes van a estas clases lo hacen porque así lo han elegido. "La enseñanza religiosa en España no es obligatoria, va el que quiere porque lo ha elegido sus padres o ellos". Así, ha indicado que quien lo haya elegido "entra en ese espacio de oración".

Sobre los contenidos de la asignatura, ha defendido que sea la CEE la que los establezca porque "si un Gobierno se mete a establecer los contenidos de una asignatura que es confesional, sería una intromisión del Estado en el ámbito de la libertad religiosa de un Estado que es aconfesional".