Juan Carlos I firma la ley de abdicación que pone fin a su reinado

  • El Rey abraza emocionado al Príncipe y le cede su silla tras firmar la Ley de Abdicación
  • 170 representantes institucionales presencian su último acto oficial como jefe del Estado

Con el rostro cargado de emoción, el Rey Don Juan Carlos formalizó a las 18,13 horas de este miercoles 18 de junio en el Palacio Real el traspaso de la Jefatura del Estado a su hijo Felipe VI. Tras firmar la Ley orgánica de Abdicación, el monarca dio un beso a su esposa la reina Doña Sofía y posteriormente se fundió en un abrazo con su hijo, al que cedió su silla en un gesto cargado de simbolismo. Unos minutos después también besó a sus nietas, Leonor, que se convertirá a partir de la medianoche en Princesa de Asturias y su hermana Sofía.

La ley de abdicación entrará en vigor esta misma medianoche, por lo que Felipe VI llegará siendo Rey al Congreso de los Diputados en la mañana del día 19, cuando tendrá lugar la ceremonia de proclamación del nuevo monarca en una sesión solemne de las Cortes Generales.

En presencia de las principales autoridades, la ceremonia de la sanción de la abdicación dio comienzo pasadas las seis de la tarde en el Salón de Columnas del Palacio Real. Don Juan Carlos, acompañado por Doña Sofía, el Príncipe, Doña Letizia y las infantas Leonor y Sofía, fueron recibidos en medio de los aplausos de los invitados a la ceremonia. Acto seguido sonó el himno nacional, que todos los presentes escucharon en pié.

Posteriormente, el subsecretario de Presidencia Jaime Pérez Renovales leyó el texto de la Ley de Abdicación, momento en el que Don Juan Carlos ha intercambiado unas palabras cómplices con el todavía Príncipe de Asturias.

Tras la lectura de la ley, el monarca apoyado en su bastón se ha dirigido a la Mesa de las Esfinges del Salón de Columnas para sancionar la norma en virtud de la cual su hijo se convertirá esta medianoche en Felipe VI. Seguidamente ha estampado su firma, con la misma pluma que el monarca, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, refrendando así la norma según contempla el artículo 64 de la Constitución.

Don Juan Carlos y Mariano Rajoy han intercambiado unas palabras durante la sanción de la ley, tras lo cual el Rey ha vuelto a ocupar su puesto, momento en el que ha besado a la Reina y se ha fundido en un abrazo con su hijo al que ha cedido su silla. También las infantas Leonor y Sofía han besado a su abuelo, que ha perdido el equilibrio y se ha visto obligado a apoyarse en una silla.

Acabada la ceremonia, se ha vuelto a escuchar el himno nacional y el Rey ha recibido más de un minuto de aplausos de los asistentes al acto, a los que se ha unido toda su familia. El monarca ha escuchado la ovación emocionado y sonriente, aunque ha hecho esfuerzos para no llorar en una ceremonia con la que concluyen sus 39 años como Rey de España.

INVITADOS

A la derecha de los Reyes y los Príncipes de Asturias, se han sentado en primer lugar las Infantas Doña Leonor y Doña Sofía, ataviadas con sendos vestidos blanco (Leonor) y rosa (Sofía). Una fila más atrás, la Infanta Doña Elena y las hermanas del Rey, Doña Pilar y Doña Margarita. Detrás de ellos, Bruno Gómez Acebo; Carlos Zurita, duque de Soria, y Alicia de Borbón Parma. No han asistido, como estaba previsto, ni la infanta Cristina ni su marido, Iñaki Urdangarin.

A la izquierda de la Mesa de las Esfinges, se han sentado los máximos representantes de los poderes del Estado: el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy; los presidentes del Congreso y el Senado, Jesús Posada y Pío García-Escudero; y los presidentes del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, y del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos.

En la primera fila de invitados se sentaba el primogénito de Doña Elena, Felipe Juan Froilán, sentado al lado de su tía, Ana María de Grecia, y del exprimer ministro búlgaro Simeón de Sajonia Coburgo.

En el Salón de Columnas se ha congregado el Gobierno en pleno, además de los expresidentes Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero y todos los presidentes autonómicos, con la única excepción del catalán Artur Mas y el lehendakari vasco, Iñigo Urkullu, además de los presidentes del Congreso y el Senado.

MAS Y URKULLU AUSENTES

Mas ha enviado en cambio a la ceremonia a su número dos, la vicepresidenta Joana Ortega, mientras que no ha asistido ningún representante ni del Gobierno vasco ni del PNV, a pesar de que tanto el lehendakari como los portavoces parlamentarios estaban invitados.

A la ceremonia han asistido los diputados del PP Alfonso Alonso, Rafael Hernando, Teófilo de Luis Beatriz Rodríguez Salmones y Celia Villalobos. Por parte del PSOE, se ha visto a Alfredo Pérez Rubalcaba, Soraya Rodríguez y al senador Marcelono Iglesias, así como al senador del PSC José Montilla, mientras que de CiU han venido Josep Antoni Duran i Lleida, Josep Sánchez Llibre; Pere Macías y el senador Josep Lluís Cleriés. También ha acudido la portavoz de UpyD en el Congreso Rosa Díez.

También han estado presentes los exreyes helenos Constantino y Ana María, y el Nuncio de la Santa Sede en España, Renzo Fratini, en representación del cuerpo diplomático; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella y la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes.

Tampoco han faltado a la ceremonia el presidente de la CEOE, Joan Rosell, que ha conversado largo rato con Josep Sánchez Llibre; el secretario general de UGT, Cándido Méndez; en representación de CCOO, su secretario de Organización, Fernando Lezcano; la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y los exjefes de la Casa del Rey Alberto Aza y Fernando Almansa.

PONENTES CONSTITUCIONALES

También han presenciado la ceremonia histórica los tres ponentes de la Constitución que quedan vivos, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez Llorca y Miquel Roca, el periodista Luis María Anson, los presidentes del Consejo de Estado y del Tribunal de Cuentas, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril; el fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, el director del CNI, Félix Sanz Roldán, la cúpula militar, los directores de la Policía y de la Guardia Civil, Ignacio Cosidó y Arsenio Fernández de Mesa.

Así como el jefe de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas; el subsecretario del Ministerio de Presidencia, Jaime Pérez Renovales, encargado de leer la ley de abdicación; y los caballeros de la Orden del Toisón de Oro Javier Solana; Víctor García de la Concha, Enrique Iglesias y Simeón de Sajonia Coburgo; los presidentes de las Reales Academias y de las Reales Maestranzas, así como el decano de la Diputación Permanente del Consejo de la Grandeza, Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, duque de Híjar.

A su llegada en coche al Palacio Real, Don Juan Carlos, que ha entrado por la Puerta del Príncipe, ha recibido los honores de una compañía de la Guardia Real con escuadra de gastadores, unidad de música, bandera y tres secciones. Se le han rendido honores con salvas de ordenanzas (21 cañonazos) y el himno nacional.

Al terminar el acto, Don Juan Carlos se ha marchado tras recibir, con la emoción a flor de piel, su último "¡Viva el Rey!", en voz rotunda de los alabarderos de la Guardia Real.

Cuando su vehículo ha salido rumbo a Zarzuela se ha arriado el estandarte con el escudo de armas del Rey Juan Carlos I, que hoy ha lucido, por última vez, junto a la bandera nacional, en lo alto del Palacio Real de Madrid.

ESCENARIO HISTÓRICO

El escenario elegido para este hecho histórico ha sido el Salón de Columnas del palacio. Se trata de la misma estancia donde se instaló la capilla ardiente del general Franco y, ya en democracia, donde se firmó el acta de adhesión de España a las Comunidades Europeas en 1985 o se celebró la conferencia de paz entre israelíes y palestinos en 1991.

En el lateral izquierdo de la sala, detrás de la mesa donde el Rey ha firmado la abdicación y a unos pasos de la bandera nacional y la europea, estaban ubicadas las enseñas de todas las comunidades autónomas, así como de las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla.

El orden de las banderas reproducía el de la aprobación de los estatutos de autonomía, con la de Euskadi en primer lugar, seguida por las de Cataluña, Galicia y Andalucía.