El tranvía de Parla establece los servicios mínimos para la huelga

Tranvía de Parla
Tranvia de Parla |Telemadrid

La empresa Tranvía de Parla ha establecido los servicios mínimos para la huelga en el servicio convocada esta semana por los trabajadores y que harán que la frecuencia de paso de los vehículos sea similar a la de un día festivo.

Según ha informado la compañía, los días 17, 19 y 23 de septiembre, cuando la huelga se desarrollará entre las 18.00 y las 21.30 horas, la frecuencia de paso aproximada será de 15 minutos, mientras que los días 18 y 20, con paros previstos entre las 05.30 y las 09.00 horas, la frecuencia de convoyes será de entre 10 y 30 minutos en función de la vía y el tramo horario.

Se mantiene la huelga

Por el momento la convocatoria de huelga se mantiene a pesar de los encuentros entre el comité de empresa y la dirección del tranvía, que se han reunido este lunes para acercar posturas después de que los trabajadores acusaran a la compañía de permanecer "inmóvil" en la negociación del nuevo convenio colectivo.

Por su parte el alcalde de Parla, Ramón Jurado, que este fin de semana también se reunía con los representantes de los trabajadores, ha manifestado que sus peticiones son "más que razonables" y que por ello intentarán mediar para que las negociaciones se retomen y pueda evitarse la huelga.

Además Jurado ha señalado como responsable del conflicto al Consorcio Regional de Transportes, ya que a su juicio si "tratase de la misma manera al tranvía de Parla y al resto de metros ligeros, los trabajadores no se verían en esta situación", ya que estarían regulados por el convenio colectivo que rige en el resto de tranvías presentes en la Comunidad de Madrid.

Reclamaciones

Entre las reclamaciones principales de los empleados está el reconocimiento de la nocturnidad, que nunca ha estado contemplada en los doce años de servicio, además de una equiparación de salarios para las nuevas incorporaciones a la plantilla.

Los trabajadores también piden una reducción de la jornada de 1.810 horas anuales y de las jornadas de conducción continua que en ocasiones superan las cinco horas en un entorno urbano, lo cual podría afectar a la seguridad de los trayectos.

Además señalan que los cerca de 70 empleados no pueden conciliar su vida laboral con la familiar "por no saber con certeza cuando tienen su descanso, o qué turno u horario van a realizar", y critican que la empresa no contrate seguridad en determinados horarios en los que se producen conductas incívicas que "ponen en riesgo la seguridad de viajeros y trabajadores".