Aparece muerto en su casa de Moratalaz un hombre de 72 años con signos de violencia

madrid

| 24.01.2011 - Actualizado: 14:30 h
REDACCIÓN

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Un hombre de 72 años ha aparecido muerto en el interior de su vivienda, en el número 6 de la calle Mérida, en el distrito madrileño de Moratalaz, con signos de violencia.

Según un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía, un vecino del inmueble alertó sobre las 20:50 horas al 091 de que la puerta del piso 2ºB se encontraba abierta y no se atrevía a entrar.

Hasta el lugar se desplazó una patrulla de la policía nacional que comprobó que la cerradura de la puerta no estaba forzada, entró en la vivienda y descubrió en el salón a un hombre de 72 años fallecido con signos de violencia.

Según Emergencias Madrid, los sanitarios del Samur-Protección Civil que acudieron hasta la vivienda comprobaron que la víctima presentaba múltiples golpes en la cara.

La Policía Nacional se encarga ahora de investigar las circunstancias del suceso.

LOS VECINOS CONMOCIONADOS

La muerte del hombre de 72 años cuyo cadáver fue hallado anoche con signos de violencia en el interior de su domicilio del madrileño barrio de Moratalaz, ha sorprendido a los inquilinos del inmueble, según ha explicado una vecina del mismo rellano, que ha recalcado "el sofocón" que se llevó su hija al enterarse de lo ocurrido. "Menudo sofocón tenía mi hija que me dijo que me fuera a dormir a su casa por si venía alguien pero la Policía nos dijo 'no te preocupes que vamos a estar aquí toda la noche y va a estar vigilado esto', ha afirmado Petri Pérez.

Petri ha relatado que vieron al fallecido, por la mañana, cuando ella llegaba de un viaje y se saludaron cordialmente. "Vinimos a las 10.30 horas de Extremadura. Mi marido bajó a la calle a recoger unas cosas del coche, le vio y le dijo hola", relata Petri.

Sin embargo, entrada la noche, su hija vio que la puerta del domicilio del fallecido estaba "abierta, pero a oscuras" y alertó de ello a su madre, que "no le dio importancia".

"Al rato bajó un sobrino con una maquinita a enseñárnosla y volvió con mi hija a encender la luz para que subiera y me dijo que seguía abierta la puerta de Manolo, y ya pues nos preocupamos", ha señalado.

Ante lo ocurrido, el marido de Petri y ella misma abrieron la puerta y preguntaron por la víctima. Según relata, "estaba la puerta del comedor totalmente cerrada y la de la cocina entreabierta". "Yo no quise mirar más porque me daba miedo y ya mi marido llamó a la Policía", afirmó.

Petri ha descrito a la víctima como un hombre "normal, muy majo", educado, pero que "no era sociable e iba y venía", una opinión compartida por los vecinos que vivían en el piso de arriba del fallecido que han explicado que ayer se encontraban en casa en el momento de los hechos y no escucharon ningún ruido que les llamara la atención.