La Guardia Civil traslada la búsqueda de la desaparecida en Boadilla a otras zonas de Madrid

La Guardia Civil ha iniciado una nueva fase en la búsqueda de la mujer de 26 años desaparecida en Boadilla del Monte tras no hallar ningún tipo de indicio en la macrobúsqueda que ha tenido lugar la mañana de este jueves en una zona deshabitada cercana a la M-50, en Fuenlabrada.

Según han informado fuentes de la Comandancia de Madrid, los agentes han dejado estas zonas boscosas y han comenzado rastreos discretos en otras zonas más urbanas de Fuenlabrada y Boadilla del Monte, sin descartar nuevos municipios, tanto con agentes de paisano como con unidades caninas y de búsqueda subterránea.

Alrededor de un centenar de agentes han buscado durante cinco horas a María Piedad, la mujer de 26 años que fue vista por última vez la madrugada del domingo tras acudir a una cena con compañeros de trabajo en Boadilla. Allí coincidió con su ex pareja, Javier, con la que tiene un niño, que la acompañó tras salir de la fiesta. Javier fue hallado ahorcado en la tarde de ayer en un poste de la luz de una presa de San Lorenzo de El Escorial.

Tras una rueda de prensa ofrecida para informar sobre la 'operación puzzle', el comandante de la Guardia Civil Javier Rogero ha señalado que desde que el Cuerpo tuvo conocimiento de la desaparición puso todos los dispositivos para hallar a la mujer "en todos aquellos puntos que haya existido la más mínima probabilidad de que la joven haya podido estar".

"Y seguiremos haciéndola siempre que tengamos el más mínimo indicio. Nuestra principal preocupación es localizar a María Piedad. Es un caso prioritario para la Comandancia y todos tenemos el ánimo de encontrarlo lo antes posible. Estamos buscando a una chica desaparecida", ha insistido Rogero, que ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que se ponga en contacto con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad si tienen alguna pista o indicios de dónde se puede encontrar la joven boadillense.

Las familias tanto de la ex pareja fallecida como de la desaparecida se muestran consternadas por los acontecimientos, al igual que los trabajadores del supermercado Mercadona donde ambos trabajaban. Ella vivía junto a su madre y dos hijos --uno de ellos de ocho meses procedente de la relación con la ex pareja fallecida-- en la plaza de la Cruz de Boadilla del Monte. El compartía domicilio en la calle Pintor El Greco de Móstoles junto a su padre y su abuela, que falleció hace una semana.