Educación sostiene que no hubo trato degradante hacia el menor con autismo de Getafe

La Comunidad de Madrid, a través del Servicio de Inspección educativa, no ha hallado evidencia de un posible trato degradante hacia un menor que padecía autismo en un colegio del municipio de Getafe tras abrir un expediente por la denuncia de una familia.

El pasado día 18, la Consejería de Educación abrió un expediente de información reservada sobre la denuncia por posible hostigamiento y acoso a un alumno del colegio público de educación especial Santiago Ramón y Cajal, de Getafe.

El Juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Getafe ha abierto una investigación tras la denuncia presentada el 10 de enero por la familia, y se han incoado diligencias previas en las que han declarado como "investigados" (imputados) tres personas y "dos más como testigos", según fuentes judiciales.

El Servicio de Inspección educativa, tras el análisis y revisión del caso, ha concluido que "no se desprende un trato degradante hacia el menor ni ningún hecho que pueda ser constitutivo de responsabilidad disciplinaria por el delito de acoso" a funcionarios docentes del citado centro, explica la Consejería de Educación en un comunicado.

Tras esa primera denuncia, este departamento confirmó el pasado día 19 que otra familia había denunciado un segundo caso de maltrato a un niño de 10 años en el centro.

La directora del colegio, María Eugenia Veiga, ha negado que haya malos tratos a alumnos y sostiene que los audios del primer menor cuya familia denunció habrían sido "manipulados". En estos audios, supuestamente grabados por la familia del pequeño, se puede oír cómo algunos trabajadores del centro profieren insultos y vejaciones al menor que habría tenido que ser tratado por un especialista médico en psiquiatría.

La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro aseguró que la familia de este niño no les informó de los supuestos malos tratos por parte de trabajadores del colegio.

LA MADRE DEL NIÑO AUTISTA QUE DUNUNCIO MALTRATO DICE QUE EDUCACIÓN NUNCA LE CONTACTÓ

La madre de un niño supuestamente maltratado en el Colegio público de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal, de Getafe, ha afirmado hoy que la Comunidad de Madrid no se ha puesto en contacto con ella ni ha respondido a dos cartas en las que exponía lo que sucedía con su hijo.

Montse, la madre del niño manifiesta su sorpresa ante la respuesta de Educación, pues la Inspección -dice- "nunca contestó" a las cartas remitidas el 4 de diciembre y el 8 de enero pasados en las que exponía "todo lo que le estaba sucediendo a nuestro hijo".

"Yo confío en la Fiscalía y en la Justicia y agradezco todo el apoyo que diariamente nos llega llegado tanto de personas anónimas, familias así como de diferentes asociaciones de personas con discapacidad y niños con autismo", finaliza la madre.

EL AMPA DEL COLEGIO: REFUERZA LA TRANQUILIDAD DE LAS FAMILIAS CON HIJOS EN EL COLEGIO

El AMPA del colegio público de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal, en Getafe, ha asegurado que el dictamen del servicio de Inspección Educativa de la Comunidad que concluye que no ha habido malos tratos a un menor autista de 8 años refuerza la "tranquilidad" de las familias con hijos en el centro. "Estábamos tranquilos pero estas conclusiones nos dejan el doble de tranquilos", ha comentado a Europa Press Olga Belén Gilabert, la presidenta del AMPA del centro tras conocer que la Inspección educativa entiende que no se ha producido trato "degradante" ni "acoso" a este niño.

En este sentido, ha recordado que ayer hubo una manifestación en apoyo al centro y a la labor educativa que se despliega en el mismo y que están "muy contentos" por este informe que descarta que se haya producido trato vejatorio.

A su vez, la presidenta del AMPA ha señalado que en los años que llevan en el centro la mayoría de las familias no han visto "ningún maltrato" y que le pareció "raro" que se produjera esa situación con un menor que solo estuvo poco más de un mes en el colegio. Ahora, espera que llegue una situación de "calma" en la institución y que los niños puedan ir al centro con "normalidad".