La Comunidad defiende que nunca dejó "desamparados" a Angel y su mujer enferma

Ángel ayudó a morir a su mujer para que dejase de sufrir
Ángel ayudó a morir a su mujer para que dejase de sufrir

La Comunidad de Madrid ha defendido que nunca dejó "desamparados" a Angel y su mujer, enferma con esclerosis múltiple en fase terminal que se suicidó el miércoles con la ayuda de éste que le preparó unos medicamentos, y ha recordado que en 2011 se le ofreció una plaza en una residencia y "unos días después renunció a ella", lo que provocó que se le excluyera de la lista.

La Comunidad de Madrid cuenta con una ley de muerte digna y es la octava región que regula el tratamiento médico en casos terminales. La Asamblea de Madrid aprobó en esta legislatura una ley de muerte digna de acuerdo con las competencias que tienen las comunidades autónomas.

Fuentes del Gobierno regional, han asegurado que "desde el primer momento ha sido atendida por los profesionales de los diferentes departamentos de atención a la dependencia y discapacidad".

Renuncia a una plaza

Explican que, tras renunciar a la plaza en 2011, dos años después, volvió a solicitarla y fue reingresada en la lista de espera. Según estas mimas fuentes, en ese momento se le calculó un nivel de ingresos "muy elevado" que la penalizaba en el acceso. Asimismo, indican que no consta ningún escrito que acreditase en todo ese tiempo una situación de emergencia social para priorizar su caso sobre otros.

Hace apenas tres meses solicitó un nuevo recurso, en este caso Ayuda a Domicilio, y actualmente estaba en tramitación y se le había solicitado la documentación relativa a su nivel de ingresos.

Además, recuerdan que "estaba siendo atendida regularmente por la sanidad pública madrileña, tanto por los equipos de atención domiciliaria de cuidados paliativos como por la plataforma PAL24 de cuidados paliativos del SUMMA 112". Esta misma semana la visitó un equipo de atención domiciliaria.

"Todo lo hice por ella", asegura el hombre que ayudó a morir a su mujer

Ángel Hernández reconoce los hechos

Ángel Hernández, de 70 años, quien ha reconocido los hechos investigados y ha admitido que suministró una sustancia, en concreto pentobarbital sódico, para ayudar a morir a su esposa, de 61 años, que sufría esclerosis múltiple desde hace tres décadas.

Hernández explica en una entrevista al programa Buenos Días Madrid de Telemadrid como han sido las circunstancias que ha vivido y cómo en todo momento, tanto él como su mujer, pensaron en hacerlas públicas con la idea de que puedan ayudar a otra gente.