Gobierno y oposición tunecinos tratan de buscar una salida al bloqueo actual

internacional

| 28.02.2011 - 18:56 h
REDACCIÓN
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El gobierno de transición y la oposición tunecinos buscan una salida política a la actual situación de bloqueo tras la dimisión del primer ministro Mohamed Ghanuchi y del titular de Industria, Aziz Chalabi.

Fuentes opositoras dijeron que el Ejecutivo de transición, encabezado por Beyi Said Essebsi, está llamando una por una y por separado a las diferentes fuerzas políticas y sociales que conforman la oposición tunecina, al objeto de perfilar un acuerdo que permita la redacción de una declaración programática con la que ambas partes podrían ponerse a trabajar en el proceso de reformas para Túnez.

Las consultas deberían permitir que este martes, o tal vez el miércoles, el gobierno, encabezado ahora por Beyi Said Essebsi, emita esa declaración programática en la que se contengan algunas de las principales demandas de la oposición.

Una de esas reivindicaciones es el reconocimiento del denominado Alto Consejo para la Protección de la Revolución, que agrupa a unos cincuenta grupos sociales y políticos que apoyaron el movimiento que derrocó, el pasado 14 de enero, al presidente tunecino, Zine el Abidín Ben Alí.

Asimismo, la oposición reivindica el anuncio de la formación de un Consejo Constituyente, que tendría la misión de redactar una nueva Constitución para Túnez y la convocatoria de elecciones.

Las fuerzas opositoras y el gobierno no parecen tener muy claro qué tipo de comicios deben ser convocados, pues mientras que algunas fuerzas, como el Partido Democrático Progresista (PDP) abogan porque sean presidenciales, varias formaciones de izquierda se muestran indiferentes al respecto, ya que consideran que la prioridad ahora es la redacción de una nueva carta magna, indicaron las fuentes.

Chalabi es miembro del partido de Ben Alí, la Reagrupación Constitucional Democrática (RCD), lo mismo que otro el titular de Finanzas, Nuri Yuini, otro de los miembros del ejecutivo de transición de cuya dimisión se habló hoy insistentemente, aunque en este último caso sin que se llegara a materializar.

Un dato que, según algunos observadores, podría dificultar el desarrollo de las conversaciones es la propia idoneidad de Essebsi, a quien no acepta la oposición, dado que consideran que su perfil no se ajusta al programa de cambios que, en su opinión, necesita Túnez.

Essebsi es un veterano político de 85 años de edad, que como ministro de Asuntos Exteriores formó parte de alguno de los gobiernos durante la presidencia del padre de la independencia tunecina, Habib Burghiba (1956-1987).

Además, la oposición afirma que el presidente interino de Túnez, Fuad Mebaza, no le ha consultado sobre el nombramiento de Essebsi, quien sustituye en el cargo a Mohamed Ghanuchi, que dimitió el domingo tras dos días de duros enfrentamientos en la capital entre la policía y grupos de manifestantes, que causaron cinco muertos y más de 80 heridos, según datos oficiales.

De hecho, el principal sindicato y una de las más importantes fuerzas de la oposición del país, la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT) ya ha manifestado que no reconoce a Essebsi como jefe del Ejecutivo.

Tanto la UGTT, como el resto de las fuerzas sociales y políticas de la oposición tunecina consideran que el nombramiento de Essebsi ha sido una decisión unilateral de Mebaza que rechazan.

Entretanto, el centro de la capital tunecina aparecía hoy prácticamente desierto, con casi todos los comercios, bares y restaurantes cerrados y sin apenas tránsito de vehículos particulares y de peatones.

Un fuerte dispositivo montado por la Policía y la Guardia Nacional tunecinas mantiene prácticamente bloqueada la avenida Burghiba, la principal arteria de la capital de Túnez.

Los agentes practican registros a los vehículos particulares y a los viandantes para evitar que se repitan los incidentes del pasado fin de semana, cuando los choques entre manifestantes y las fuerzas de seguridad fueron de una gran dureza, como prueba el balance oficial de víctimas.