El vehículo del Príncipe Carlos y Camila Parker atacado por los estudiantes en Londres

El Príncipe Carlos en apuros

El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ha condenado los actos violentos cometidos por "una minoría" en las protestas contra la subida de las tasas universitarias aprobada este jueves. Cameron consideró "sorprendente y lamentable" que un grupo de agitadores atacaran la limusina en la que viajaban por el centro de Londres el príncipe Carlos de Inglaterra y su mujer, Camila Parker.

"Está claro que una minoría de manifestantes vino con la determinación de provocar la violencia, atacar a la Policía y ocasionar todo el daño posible a la propiedad", declaró Cameron.

El coche de Carlos de Inglaterra recibió el impacto de algún objeto, lo que causó la rotura de una ventana, y también quedó cubierto parcialmente de pintura aunque ni el príncipe ni Camilla resultaron heridos y todo no pasó de un gran susto.

El jefe de Scotland Yard, Paul Stephenson, prometió que se llevaría a cabo una "investigación" muy seria de lo ocurrido y aseguró que la Policía había hecho todo lo posible para "facilitar una protesta pacífica". "Queremos que la gente pueda manifestarse pacíficamente en las calles de Londres si así lo desean, pero ese comportamiento es totalmente inaceptable y vamos a intentar identificar a quienes perpetraron actos violentos".

Hasta 22 personas han sido detenidas y diez policías han resultado heridos durante las protestas. Igualmente un fotógrafo de la agencia Reuters recibió en la cabeza el impacto de una piedra y tuvo que ser atendido en el hospital. La Policía cifra en decenas de miles los manifestantes.

El resultado de la votación en la Cámara de los Comunes --con 323 votos a favor y 302 en contra-- ha derivado en la dimisión de tres asesores gubernamentales: dos liberal demócratas y un conservador.