Juncker dice que "no hay un plan b" para que Grecia reciba la ayuda

El líder del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker
El líder del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker

El líder del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, afirmó hoy que "no hay un plan b" para Grecia y que el país heleno "tiene que hacer lo que tiene que hacer" para recibir la ayuda de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI), "entonces nosotros haremos lo que tenemos que hacer", señaló.. "Todas las condiciones tienen que cumplirse", señaló Juncker a su llegada a la cumbre de los líderes de la Unión Europea (UE).

Dijo que no se trata de una "amenaza", pero que Grecia tiene que poner en marcha su plan de ajuste para poder acceder al quinto tramo (12.000 millones de euros) del total de 110.000 millones de la ayuda internacional concedida a Atenas el año pasado para evitar su quiebra y también para poder recibir un segundo rescate.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, insta a la oposición griega a "hacer honor a su responsabilidad histórica" y a aprobar en el Parlamento el conjunto de medidas de austeridad y de privatizaciones del Gobierno. "En lo que respecta a Grecia, (quiero) apelar a la oposición a que haga honor a su responsabilidad histórica", afirmó la canciller a su llegada a la cumbre de líderes de la UE.

Impopular conjunto de medidas de austeridad y privatizaciones

El Consejo de Ministros griego aprobó el miércoles el proyecto de ley que contiene el impopular conjunto de medidas de austeridad y privatizaciones por valor de 78.000 millones de euros.

El proyecto de ley deberá llegar al pleno del Parlamento el lunes o martes y ser sometido a votación para su aprobación el jueves de la próxima semana.

El Eurogrupo acordó la concesión a Atenas del quinto tramo, pero supeditó su entrega a la aprobación por el Parlamento griego de la ley que permitirá poner en marcha el nuevo plan de ajuste antes del 3 de julio.

Tras el voto de confianza logrado en solitario por la mayoría de diputados socialistas en el Parlamento heleno, el Gobierno griego se apresta ahora a cumplir las exigencias de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). EFE