La rentabilidad de la deuda española baja a su mínimo desde diciembre de 2010

economia

| 09.08.2011 - 18:53 h
REDACCIÓN

La prima de riesgo española bajó hoy, por tercera jornada consecutiva, hasta los 271,7 puntos básicos, con la rentabilidad del bono español a 10 años en el 5,081 por ciento, su mínimo desde el pasado mes de diciembre, después de que los países de la Unión Europea acordaran el rescate de Irlanda.

El optimismo que ha generado la intervención del Banco Central Europeo (BCE) con compras de deuda pública en el mercado secundario hizo que el rendimiento de los títulos españoles que vencen en 2021 llegara a bajar por la mañana de la cota del 5 por ciento y se colocara momentáneamente en el 4,9 por ciento.

A pesar de la ligera recuperación posterior, la prima de riesgo española continuó a la baja, hasta un nivel desconocido desde el pasado 7 de julio, antes de que se desatara la última ola de tensión de los mercados de deuda por la falta de consenso de la Unión Europea para pactar el nuevo plan de ayuda a Grecia.

En la evolución del riesgo también influyó el hecho de que la rentabilidad de la deuda soberana alemana -que sirve para calcular el diferencial entre bonos o prima de riesgo- terminó la jornada con un avance hasta el 2,365 por ciento, en comparación con el 2,262 por ciento de ayer.

La actuación del BCE también favoreció a Italia, cuya prima de riesgo se relajó hasta 279,7 puntos básicos, después de que el rendimiento de su deuda pública a 10 años descendiera hasta el 5,162 por ciento al cierre de la sesión, su nivel más bajo desde principios de julio.

No obstante, a diferencia de la sesión del lunes (en la que la prima de riesgo española se anotó su mayor caída diaria desde la creación del euro), Irlanda y Portugal fueron los más beneficiados en su riesgo país.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, confirmó hoy que el organismo ha comprado activamente bonos en el mercado secundario de deuda y planea seguir con esa práctica aunque se trate de una medida calificada de "no convencional".

Según el periódico "Frankfurter Allgemeine Zeitung" tras consultar a varios expertos de la banca alemana, el supervisor habría adquirido el lunes hasta 1.500 millones de euros en deuda pública española.

De acuerdo con los cálculos de las principales instituciones financieras, el BCE adquirió bonos soberanos de Italia y España por un valor medio estimado de 4.000 millones de euros, una cifra que un economista de Société Générale eleva hasta más de 5.000 millones de euros.

Los expertos destacaron hoy que la actuación del BCE ha infundido tranquilidad a corto plazo en los mercados de deuda, que habían sido los causantes de los últimos descalabros bursátiles (el miedo a una recesión ha tomado ahora el relevo como factor para las ventas en la renta variable).

La estratega de mercados de IG Markets Soledad Pellón admitió que "está visto que cuando el problema se centra en la periferia las compras del BCE funcionan y la renta variable lo cotiza al alza. Sin embargo, cuando lo que preocupa es la recuperación a nivel mundial no hay compras del BCE que sirvan para mantener la calma".

En cualquier caso, Trichet se encargó hoy de recordar que la tempestad no ha pasado y que Italia y España tienen todavía que hacer sus deberes para reducir cuanto antes sus déficit públicos.

La vicepresidenta para Asuntos Económicos, Elena Salgado, insistió en que el país cumplirá sus objetivos de reducción del déficit y que las turbulencias que ha atravesado el mercado de deuda se disiparán durante el mes de agosto.

La prima de riesgo española alcanzó el jueves pasado el récord de 398,46 puntos básicos, su máximo desde la creación de la moneda única europea, con el rendimiento de los bonos a 10 años en el 6,284 por ciento.

Por otra parte, la negociación de la deuda pública española se multiplicó por cinco el lunes, hasta alcanzar los 4.379,15 millones de euros, debido a la intervención compradora del Banco Central Europeo (BCE).

Así se desprende del Boletín de Deuda Pública que elabora diariamente el Banco de España y que muestra que las compraventas al contado de títulos españoles fueron anodinas la semana pasada, al oscilar entre 550,7 millones de euros y 842,28 millones por día.

La operativa sólo se disparó el jueves, hasta 1.738,13 millones, coincidiendo con la peor jornada para la deuda soberana de España desde la creación del euro (en esa sesión la prima de riesgo tocó el récord de 398,46 puntos básicos).