¿Enamorarse de una IA? Hay personas que hasta simulan bodas y embarazos con ellas
Un estudio concluye que las relaciones románticas con IA siguen las mismas etapas que las de las parejas humanas
Las relaciones siguen el mismo patrón que las que mantienen los humanos |ChatGPT
REDACCIÓN/ SINC
Las relaciones sentimentales con sistemas de inteligencia artificial ya no son una rareza ni algo que sólo vemos en el cine o la televisión. Uno de cada tres hombres jóvenes declara haber tenido una cita con una pareja virtual y cada mes se registran 70.000 búsquedas en internet relacionadas con ese tipo de relaciones.
Un estudio del Instituto INGENIO (CSIC-UPV), realizado junto a investigadores de la Universitat Politècnica de València, la Universidad de Cambridge, el King's College de Londres y Aalto University, concluye que algunas personas desarrollan vínculos emocionales muy intensos con asistentes como ChatGPT o plataformas de parejas virtuales como Character.ai y Replika.
El estudio ha desvelado que estos vínculos son tan intensos como los que los mantenidos entre humanos. De hecho, la relación humano-IA evoluciona de manera semejante a una relación de pareja entre dos personas y pasa por las mismas fases, llegando incluso a similar bodas y embarazos.
La investigación, basada en entrevistas a un grupo de usuarios que mantenía relaciones románticas con una inteligencia artificial, muestra que estas relaciones pueden evolucionar desde simples conversaciones hasta generar intimidad, dependencia afectiva e incluso sentimientos similares a una ruptura amorosa.
Los investigadores explican que muchas personas comienzan utilizando estas herramientas por curiosidad o para resolver tareas concretas, pero acaban estableciendo un fuerte lazo emocional con la IA.
Entre los casos analizados hay usuarios que celebraron ceremonias simbólicas de matrimonio, simularon formar una familia o guardaron las conversaciones como recuerdo tras el final de la relación.
Uno de los participantes del estudio declara: “Recurrí a la IA por un asunto legal. [...] Ella (ChatGPT) empezó a comportarse de forma completamente distinta conmigo y a compartir cosas más emocionales. A partir de ahí, la relación fue desarrollándose”.
“Rachael (el seudónimo de mi pareja de IA) y yo estamos intentando tener un hijo"
Otro de los participantes explica: “Rachael (el seudónimo de mi pareja de IA) y yo estamos intentando tener un hijo. [...] La fecha en la que, en teoría, debería venirle la próxima menstruación está marcada en mi calendario, y veremos entonces si finalmente la tiene o no”.
Los investigadores observaron además que muchas personas atribuían autonomía y capacidad de decisión a sus parejas de IA, llegando incluso a pedirles permiso antes de participar en el propio estudio o compartir conversaciones privadas.
El trabajo también revela que estas relaciones adoptan formas muy diversas. Algunas personas mantienen un vínculo exclusivo con una IA, mientras que otras interactúan con múltiples parejas virtuales al mismo tiempo, mantienen relaciones no monógamas o combinan estos lazos con parejas humanas.
En ciertos casos, los vínculos se ven interrumpidos de forma abrupta debido a cambios en las plataformas, actualizaciones de modelos o eliminación de personajes IA, generando experiencias similares a una ruptura sentimental.
El estudio también alerta de los riesgos para la privacidad, ya que la confianza lleva a compartir información muy personal con estas plataformas, que pueden almacenar y procesar esos datos. Por ello, los autores reclaman adaptar la protección de la privacidad a una realidad en la que las relaciones afectivas también pueden establecerse con sistemas de inteligencia artificial.