Los pediatras piden prohibir las bebidas energéticas a los menores de 16 años y estos son los motivos
También piden reforzar la protección frente al vapeo, cuyo consumo ha crecido entre los jóvenes
Latas de metal alineadas |FREEPIK
REDACCIÓN / AGENCIAS
Las sociedades pediátricas han mostrado su apoyo a la propuesta de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, una iniciativa que consideran "alineada con la evidencia científica" y con las advertencias que desde hace tiempo vienen trasladando sobre su impacto en la salud infantil y adolescente. Además, reclaman reforzar la protección frente al vapeo, cuyo consumo también crece entre los jóvenes.
Para los especialistas se trata de "una medida necesaria y coherente". Recuerdan que el consumo habitual de este tipo de bebidas en menores se relaciona con insomnio, ansiedad, irritabilidad, cefaleas y problemas cardiovasculares y metabólicos.
"Las bebidas energéticas no son inocuas"
"Las bebidas energéticas no son inocuas, contienen altas dosis de cafeína, azúcares y otras sustancias estimulantes cuyos efectos son especialmente perjudiciales en cerebros aún en desarrollo", señala la doctora Paula Armero, coordinadora del Comité de Salud Mental de la Asociación Española de Pediatría. "Limitar su acceso a menores es una medida de protección ante un problema de salud pública que preocupa a los pediatras".
Los profesionales advierten, además, de un patrón que se repite con frecuencia: la mezcla de bebidas energéticas con alcohol. Según la encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (Estudes), cerca del 20% de los estudiantes reconoció haber consumido bebidas energéticas junto con alcohol en el último mes.
"En los servicios de Urgencias vemos con preocupación este patrón de consumo porque, además de facilitar el desarrollo de intoxicaciones etílicas graves, al potenciar el efecto desinhibidor del alcohol aumenta el riesgo de realizar conductas peligrosas", explica Lidia Martínez, de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría.
Junto a esta preocupación, los expertos alertan de otro fenómeno en ascenso en las consultas: el aumento del uso de vapeadores entre los menores. La misma encuesta refleja que el 38% de los estudiantes de entre 14 y 18 años consumió bebidas energéticas en el último mes y más del 27% utilizó vapeadores en ese mismo periodo.
La nicotina, subrayan en un comunicado conjunto la Sociedad Española de Pediatría, la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, tiene efectos sobre la atención, el aprendizaje y el control emocional de los menores, además de consecuencias perjudiciales para pulmones y corazón.